Zelensky afianza control político en Ucrania en medio de nuevas tensiones
- La Rada ratifica a los nuevos responsables de Defensa y Exteriores, mientras el exministro Fedorov reclama elecciones y cuestiona la corrupción en el entorno presidencial
Moscú, 19 de agosto del 2026.- La Rada, Parlamento unicameral de Ucrania, aprobó los nombramientos de Yevhenii Khmara como ministro de Defensa y de Andrii Sybiha como canciller, con lo que el presidente Volodymir Zelensky avanza en la reorganización de su gobierno tras la crisis que provocó la salida de los anteriores responsables de las áreas militar y de seguridad.
Khmara obtuvo 312 votos a favor, mientras Sybiha, quien continuará al frente de la política exterior ucraniana, recibió el respaldo de 266 legisladores. El nuevo ministro de Defensa tuvo que retirarse previamente del servicio activo, con rango de general, para cumplir la disposición constitucional que establece que el titular de esa dependencia no puede pertenecer a las fuerzas armadas en activo.
La ratificación ocurre aproximadamente un mes después de la confrontación entre el comandante en jefe del Ejército, Oleksander Syrskiy, y el entonces ministro de Defensa, Mykhailo Fedorov, pugna que derivó en la salida de ambos funcionarios.
La crisis representó un desafío para Zelensky, pero el mandatario consiguió mantener su propuesta para renovar la conducción del sector militar, pese a las movilizaciones de simpatizantes de Fedorov que durante varias semanas demandaron su restitución.
El escenario político, sin embargo, podría complicarse para el presidente ucraniano. Fedorov, quien decidió romper públicamente con el gobierno, ha comenzado a perfilarse como un posible adversario electoral para cuando las condiciones permitan celebrar comicios presidenciales.
Exministro desafía a Zelensky
En un mensaje difundido por YouTube, Fedorov pidió abrir la discusión sobre la celebración de elecciones presidenciales aun en medio del conflicto armado. La legislación ucraniana mantiene suspendidos los comicios mientras esté vigente la ley marcial, instaurada desde febrero de 2022 y prorrogada por la Rada hasta el 31 de octubre.
El exministro reconoció que convocar a las urnas implicaría resolver problemas de seguridad y logística de gran dimensión. Entre ellos mencionó la participación de los militares desplegados en el frente, la protección de los electores en regiones bajo ataques rusos y la incorporación de alrededor de 10 millones de personas que han abandonado sus hogares, ya sea para desplazarse dentro de Ucrania o refugiarse en otros países.
Fedorov sostuvo que las dificultades no deben traducirse en la imposibilidad de recuperar plenamente el proceso democrático y planteó la necesidad de establecer un mecanismo legal y seguro que permita celebrar elecciones.
Al mismo tiempo, elevó sus críticas contra la corrupción en el entorno presidencial, coincidiendo con una nueva operación de la Agencia Nacional Anticorrupción y la Fiscalía Anticorrupción.
Entre las personas involucradas se encuentra Iryna Mudra, subjefa de la Oficina de la Presidencia, quien fue destituida por Zelensky después de que se conociera el cateo de sus propiedades.
Fedorov sostuvo que la corrupción adquiere una dimensión particularmente grave durante una guerra, al considerar que los recursos desviados representan capacidades que dejan de estar disponibles para las fuerzas ucranianas y para la atención de la población.
Nueva presión militar sobre Moscú
En paralelo a las disputas políticas en Kiev, Rusia enfrentó una nueva oleada de ataques con drones en distintos puntos de su territorio, incluida la capital.
El alcalde de Moscú, Serguei Sobianin, informó que los sistemas de defensa antiaérea derribaron cerca de 700 drones que se dirigían hacia la capital, aunque no precisó cuántos lograron superar las defensas. De acuerdo con los reportes difundidos, Ucrania lanzó cerca de mil 700 drones en las últimas 24 horas contra la parte europea de Rusia.
Los ataques provocaron alteraciones en el transporte aéreo. Los cuatro aeropuertos de Moscú registraron cancelaciones y retrasos de varias horas en sus operaciones.
La población también enfrentó dificultades para adquirir gasolina y diésel, debido a problemas de abastecimiento que llevaron a diversas estaciones de servicio a limitar la venta a 40 litros por automóvil. Algunas gasolineras suspendieron incluso sus actividades.
Horas más tarde, amplias zonas de Moscú quedaron sin servicio de Internet, que comenzó a restablecerse paulatinamente durante la madrugada. También se reportaron interrupciones del suministro eléctrico en varios distritos.
Las autoridades rusas no atribuyeron oficialmente las fallas a una causa determinada. Versiones extraoficiales apuntaron a un incendio en un centro de datos encargado de coordinar el tráfico de diferentes proveedores de Internet, con posibles repercusiones en actividades bancarias, comerciales, restauranteras y de transporte.
El presidente Vladimir Putin reconoció que los ataques ucranianos en la retaguardia rusa están provocando daños, aunque sostuvo que sus consecuencias no representan una amenaza grave para el país.
