Alejandro Jodorowsky: creador del imaginario imposible
Alejandro Jodorowsky, nacido en 1929 en Tocopilla, Chile, es una de las figuras más singulares y multifacéticas del panorama artístico del siglo XX y XXI. Poeta, cineasta, dramaturgo, actor, narrador de cómics, psicomago y maestro espiritual, su trayectoria parece desafiar cualquier intento de clasificación. A lo largo de su extensa carrera, Jodorowsky ha convertido la creatividad en una forma de vida, explorando sin miedo los territorios fronterizos entre arte, filosofía y sanación interior.
Su relación con el teatro comenzó temprano, impulsándolo a emigrar a París en la década de 1950, donde entró en contacto con la escena vanguardista europea. Allí trabajó junto a Marcel Marceau y desarrolló un gusto por lo gestual, lo simbólico y lo ritual. Ese espíritu experimental desembocaría más tarde en el célebre Movimiento Pánico, fundado con Fernando Arrabal y Roland Topor, que proponía un teatro liberado de la lógica tradicional, cargado de humor negro, caos y provocación.
El cine de Jodorowsky se convirtió en una extensión natural de estas inquietudes. Películas como El topo y La montaña sagrada lo posicionaron como un referente del cine de culto, revitalizando la tradición surrealista con imágenes oníricas, metáforas ocultistas y reflexiones espirituales. Aunque su legendario proyecto para adaptar Dune nunca se concretó, la ambiciosa visión que concibió dejó una huella profunda en la historia del cine y continúa inspirando a creadores contemporáneos.
Además de su labor audiovisual, Jodorowsky desarrolló una vertiente terapéutica basada en la creatividad: la psicomagia. Esta disciplina propone actos simbólicos y poéticos para desbloquear traumas y promover la transformación personal. Aunque su método no se enmarca dentro de la psicología tradicional, muchos de sus seguidores encuentran en él una vía de autoconocimiento y liberación emocional.
La literatura y el cómic también han sido territorios fecundos para su imaginación. Obras como El Incal, realizada junto al dibujante Moebius, se han convertido en clásicos del cómic de ciencia ficción. En ellas confluyen filosofía, aventura y una narrativa que invita a la introspección.
A lo largo de su vida, Alejandro Jodorowsky ha defendido la idea de que el arte debe ser una herramienta para expandir la conciencia. Su obra, diversa y provocadora, continúa recordando que la imaginación es un espacio sagrado donde lo imposible encuentra la oportunidad de existir. Su legado, en constante reinvención, sigue siendo un puente entre la creación artística y la búsqueda espiritual.
foto facebook Alejandro jodorowsky
