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Zócalo de las Ciencias convierte la plaza en un laboratorio vivo

  • En la segunda edición se mostró una oferta renovada con nuevas instituciones, nuevas actividades y juegos
  • SECTEI y PILARES refuerzan su unión acercando la ciencia, innovación y cultura a las familias de la Ciudad de México
  • La tercera edición se realizará a finales de enero del próximo año

Ciudad de México 29 de noviembre de 2025.-El Zócalo de las Ciencias celebró este viernes su segunda edición en la plancha capitalina, consolidándose así como un punto de encuentro abierto para que el público de la Ciudad de México explore y experimente actividades relacionadas con la ciencia, la innovación y la cultura. En esta ocasión el encuentro ofreció una jornada de actividades interactivas, juegos, talleres y demostraciones científicas que atrajeron a familias, estudiantes y visitantes.

Ángel Figueroa, integrante de la coordinación del proyecto impulsado por la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación de la Ciudad de México (SECTEI) y PILARES, destacó que esta edición permitió observar el Zócalo en su dinámica habitual, sin el marco de la Megaofrenda que acompañó la inauguración en octubre pasado y explicó que mantener el evento en viernes era fundamental para aprovechar la jornada de Consejo Técnico Escolar, lo que favorece la asistencia familiar.

Subrayó que uno de los ejes del proyecto es lograr una oferta distinta cada mes, con la participación equilibrada de ciencias exactas, naturales, sociales y humanidades. También celebró la suma de nuevas instituciones como la UAM, el Instituto de Ciencias Aplicadas y Tecnologías, el Instituto de Química de la UNAM y la revista Obsidiana; detalló que también se integraron por primera vez el Museo Yancuic y el de Geología de la UNAM, así como diversas asociaciones de divulgación, la Autoridad Educativa del Centro Histórico y la Escuela Normal de la SEP, lo que refleja el crecimiento del proyecto.

“Lo que siempre queremos es que cada Zócalo sea diferente, que la oferta sea distinta y que cada vez se vayan sumando instituciones, asociaciones y los que estén interesados en la divulgación de la ciencia y el conocimiento”.

El Instituto Politécnico Nacional (IPN), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Unidad de Atención al Maltrato y Abuso Infantil (UAMASI), La Escuela Nacional de Antropología e Historia, PILARES Ciencia, la revista Chema Tierra y las Utopías también estuvieron presentes.

Ángel Figueroa enfatizó la importancia de la alianza entre SECTEI y PILARES, que permite aprovechar en la plancha capitalina la infraestructura cultural, recreativa y educativa ya instalada, incluyendo actividades propias del programa como ajedrez, deporte, danza y música, que se suman a la oferta científica para dar forma a una feria integral, atractiva y viva.

“El Zócalo es inmenso y si cada viernes último de mes podríamos tener una oferta todavía más grande, más basta, sería maravilloso. Que las instituciones digan que quieren estar en el Zócalo de las Ciencias porque tienen un público que quiere ver lo que ofrecen y porque tienen la posibilidad de mostrar lo que hacen. Esto es muy familiar y es muy padre para los jóvenes y adultos”, aseguró.

También informó que la tercera edición del Zócalo de las Ciencias se realizará a finales del mes de enero del próximo año, ya que debido a las vacaciones decembrinas y que el espacio se convierte en una verbena, no se realizará el evento científico.

Por su lado, Ernesto Márquez Nerey, director del Museo Yancuic, celebró la oportunidad de integrarse al Zócalo de las Ciencias y destacó que, como museo joven, esta es una plataforma invaluable para su programa extramuros.

Señaló que estas actividades amplían la labor museística al permitir un diálogo directo con el público y facilitan que más personas conozcan temas como el cambio climático, de biodiversidad y sostenibilidad, así como el papel de la Ciudad de México en estos desafíos; afirmó que la ciudad necesita espacios donde museos, universidades y organizaciones civiles compartan conocimiento de forma abierta y cercana.

“Es muy importante que la ciudad vuelque en este tipo de actividades el conocimiento que tenemos en los museos, las universidades, las organizaciones civiles que se dedican a la divulgación de la ciencia y a elevar la cultura científica de nuestra ciudad, pues siempre se quedan en su sede, y por eso cuando una persona se acerca a un museo desde los espacios públicos es más gratificante, sobre todo porque empiezan a preguntar en dónde estamos ubicados, además de decirles lo que hacemos, cuáles son nuestros temas favoritos y es muy bonito interactuar con la gente así”, dijo.

En el ámbito universitario, Bernardo Antonio Frontana Uribe, responsable del estand del Instituto de Química de la UNAM, destacó que el evento permite mostrar a la ciudadanía, de manera sencilla y práctica, procesos que comúnmente se realizan en laboratorios de investigación.

En su espacio, presentaron experimentos de electroquímica relacionados con conductividad eléctrica y funcionamiento de pilas elaboradas con limones, cobre y zinc, con el fin de explicar conceptos vinculados al desarrollo de energías limpias y almacenamiento energético. Consideró que este tipo de espacios amplía el alcance de la divulgación científica más allá de los círculos académicos.

Desde la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la ingeniera ambiental Yarenni Ramos explicó que su participación incluyó un biofiltro natural, una actividad para identificar microplásticos en agua y arena, ejercicios con coagulantes y una dinámica sobre el ciclo del agua y las consecuencias de la contaminación en cada fase. Señaló que es fundamental mostrar estos proyectos fuera de la escuela para crear conciencia sobre el impacto cotidiano de la contaminación y la importancia de cuidar el ambiente.

A lo largo de la plaza, los asistentes disfrutaron partidas de ajedrez, juegos como serpientes y escaleras, observación del cielo con telescopios, talleres para explorar insectos con microscopios digitales, juegos de memoria de prevención del maltrato infantil, dinámicas sobre polinizadores, creación artística con personajes de divulgación y obsequios de libros y revistas.

La música estuvo a cargo de la banda Club Jazz 88, que animó la jornada con temas como “Cantaloop”, “Take Five”, “Full House”, entre otras.

El Zócalo de las Ciencias continuará realizándose el último viernes de cada mes, de 10:00 a 16:00 horas, para convertirse en un espacio vivo, inclusivo y gratuito, donde aprender y jugar con la ciencia se convierte en una experiencia colectiva en el corazón de la ciudad.

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