Rendimientos de bonos de EU superan 5% y elevan presión sobre sus finanzas
- El bono del Tesoro a 10 años alcanzó 5.04%, su nivel más elevado desde 2007; el encarecimiento del petróleo y el déficit fiscal aumentan la incertidumbre
Washington, 16 de septiembre del 2026.- Los mercados financieros estadunidenses enfrentan un nuevo foco de presión luego de que el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años superó el umbral de 5 por ciento, en un contexto marcado por las expectativas de mayor inflación, el encarecimiento del petróleo y las preocupaciones sobre la situación fiscal de Estados Unidos.
El rendimiento del bono de referencia llegó hasta 5.04 por ciento, su nivel más alto desde 2007, antes de moderar parcialmente su avance. Al tratarse de una referencia para otros mercados financieros y para la deuda soberana, su comportamiento tiene efectos que trascienden las fronteras de Estados Unidos.
Durante una audiencia ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, atribuyó el incremento de los rendimientos a factores de carácter global, aunque también señaló la necesidad de atender el déficit público estadunidense.
De acuerdo con informes del Departamento del Tesoro publicados a principios de septiembre, el déficit presupuestario de Estados Unidos ascendió a 1.97 billones de dólares, situación que forma parte de las preocupaciones de los inversionistas respecto de la trayectoria de las finanzas públicas.
A este escenario se suma el repunte de los precios energéticos. El petróleo Brent avanzó alrededor de 2 por ciento y se ubicó por encima de los 108 dólares por barril, con lo que aumentaron las expectativas sobre nuevas presiones inflacionarias.
El comportamiento del crudo se ha visto afectado por la escalada del conflicto en Medio Oriente y las interrupciones en las rutas de suministro. El cierre de Petroline, oleoducto de Arabia Saudita, se produjo además en un contexto de restricciones en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte mundial de petróleo.
El incremento en los precios energéticos representa un elemento adicional para la política monetaria de la Reserva Federal (Fed), debido al riesgo de que una inflación más persistente limite el margen para reducir las tasas de interés o incluso genere expectativas de nuevos incrementos.
Actualmente, la tasa de fondos federales se ubica en un rango de entre 3.5 y 3.75 por ciento, mientras la Reserva Federal inició su reunión de política monetaria en medio de las presiones provenientes de los mercados de deuda y energía.
Las expectativas de los inversionistas también se han modificado de manera significativa. Datos de CME Group mostraron que el mercado asignaba una probabilidad de 93 por ciento a un incremento de un cuarto de punto porcentual en la tasa de referencia, frente a 59 por ciento una semana antes. De concretarse, sería el primer aumento desde julio de 2023.
Entre los factores identificados por analistas e inversionistas para explicar el repunte de los rendimientos se encuentran el aumento de los precios del petróleo y las dudas sobre la evolución de las finanzas públicas estadunidenses.
El alza de los rendimientos se ha producido pese a las operaciones de recompra de deuda de largo plazo realizadas recientemente por el Tesoro. Bessent sostuvo que estas operaciones buscan proporcionar liquidez al mercado y contener el incremento en los rendimientos.
La preocupación también se refleja entre los administradores de fondos. Una encuesta de Bank of America, citada por Bloomberg, señaló que aproximadamente un tercio de los gestores consultados consideró que un aumento desordenado de los rendimientos constituye un riesgo extremo para los mercados, por encima de otros factores de incertidumbre como una eventual burbuja relacionada con la inteligencia artificial o un nuevo episodio inflacionario.
