Colaboraciones

Las adicciones: el tema del que casi nadie quiere hablar

Las drogas se venden. Pero las adicciones se sufren...

Cada semana se anuncian decomisos, detenciones, operativos y acciones contra el tráfico de drogas. Las autoridades informan sobre cargamentos asegurados, puntos de venta desmantelados y grupos delictivos golpeados por la acción del Estado.

Y está bien que así sea.

Combatir el narcotráfico es una obligación irrenunciable de cualquier gobierno. Sin embargo, mientras la atención pública se concentra en perseguir a quienes venden la droga, poco se habla de quienes la consumen y terminan atrapados en una enfermedad que destruye vidas, familias y comunidades enteras.

La adicción sigue siendo uno de los temas más incómodos de nuestra sociedad.

Se habla de los traficantes, pero pocas veces de los pacientes.

Se habla de la violencia asociada al mercado de las drogas, pero rara vez del sufrimiento silencioso de quienes luchan diariamente contra la dependencia.

Se habla de seguridad, pero poco de salud pública.

Quizá porque es más sencillo contabilizar decomisos que medir el dolor de una madre que observa cómo su hijo se pierde en una adicción.

Quizá porque es más fácil perseguir el delito que atender las causas.

Existe además una mentira que se repite generación tras generación: la idea de que el primer consumo no tiene consecuencias.

“Sólo una vez”.

“Yo lo controlo”.

“A mí no me va a pasar”.

Miles de historias de adicción comenzaron exactamente con esas palabras.

Nadie consume pensando en convertirse en adicto.

Nadie prueba una sustancia imaginando que años después habrá perdido relaciones familiares, oportunidades laborales, estabilidad emocional o incluso la libertad.

La tragedia de la adicción suele comenzar disfrazada de curiosidad.

Por eso vale la pena reflexionar sobre una frase que encierra una enorme verdad:

El costo de la adicción palidece frente al costo de la primera vez.

Porque la primera vez es la puerta.

La primera vez es la decisión que puede modificar el resto de una vida.

La primera vez es el momento en que una persona cree que está tomando el control, cuando en realidad puede estar iniciando un proceso que terminará arrebatándoselo.

Como sociedad necesitamos seguir combatiendo el tráfico de drogas, pero también debemos hablar más de prevención, tratamiento, rehabilitación y reinserción.

Necesitamos dejar de ver al adicto únicamente como una estadística, un problema o un expediente.

Detrás de cada adicción existe una historia humana.

Y mientras sigamos concentrándonos solamente en la oferta de drogas, sin atender suficientemente la demanda, estaremos observando apenas una parte del problema.

 

Mostrar más
Botón volver arriba