Cascos Rosas: mujeres que transforman la gestión del agua en Hidalgo
La brigada Cascos Rosas demuestra que hablar de agua y género es reconocer y visibilizar el papel de las mujeres en la operación, atención de emergencias y toma de decisiones para una mejor gestión del agua en Hidalgo
La participación de las mujeres en la gestión hídrica de Hidalgo dejó de ser un tema complementario para convertirse en un componente estratégico de la operación y atención de los servicios de agua potable. A través de la iniciativa Cascos Rosas, se impulsa la profesionalización y presencia femenina en tareas técnicas, operativas y administrativas relacionadas con el manejo del recurso.
Desde 2025, esta estrategia promovida por la Asociación Nacional de Entidades de Agua y Saneamiento (ANEAS) ha reunido a 260 mujeres de 48 municipios, con lo que Hidalgo se posicionó como la entidad con mayor participación activa dentro de esta iniciativa a nivel nacional.
La presencia femenina alcanza también espacios de responsabilidad: actualmente participan 15 presidentas municipales y nueve directoras de organismos operadores o áreas municipales de agua, además de trabajadoras que desempeñan funciones directamente relacionadas con la prestación de los servicios.
La labor comprende desde la supervisión de obras, operación de plantas y reparación de fugas, hasta el tandeo, análisis de la calidad del agua, lectura de medidores, notificaciones, capacitación en cultura hídrica y atención a usuarios.
Más allá de las cifras, la incorporación de mujeres a estas actividades representa un cambio en la manera de entender la gobernanza del agua, al aprovechar capacidades técnicas y administrativas que contribuyen a una mejor utilización de los recursos económicos, humanos y materiales.
La Comisión Estatal del Agua y Alcantarillado (CEAA) busca ampliar este proceso mediante capacitación especializada y la integración de brigadas técnicas femeninas en los organismos operadores. El objetivo es generar condiciones más equitativas para que las trabajadoras puedan acceder a formación, actualización y espacios donde sus conocimientos también incidan en la toma de decisiones.
Uno de los ejemplos más visibles ocurrió durante la vaguada monzónica de 2025, cuando brigadas integradas por mujeres participaron en labores de emergencia en Tianguistengo, Molango de Escamilla, Calnali, Xochicoatlán y Tenango de Doria.
El trabajo realizado durante esas contingencias les permitió obtener el Premio Nacional por Acciones de Emergencia, otorgado por la ANEAS durante la XXXVII Convención Anual y Expo ANEAS 2025.
Así, Cascos Rosas plantea que hablar de agua y género no consiste únicamente en reconocer la participación femenina, sino en visibilizar su capacidad para operar, resolver emergencias y aportar a las decisiones que determinan cómo se administra uno de los recursos más importantes para la población hidalguense.
