Tamales y atole en el Día de la Candelaria, una deliciosa tradición mexicana
Ciudad de México, 2 de febrero de 2026. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural destacó la importancia cultural y económica de la celebración del Día de la Candelaria, fecha en la que se fusionan las tradiciones prehispánicas con las virreinales. La festividad marca la culminación de los 40 días posteriores a la Navidad y tiene su origen en la presentación del Niño Dios en el templo. De acuerdo con la tradición, quienes encontraron la figura del «niño» en la rosca de reyes el pasado 6 de enero son los encargados de ofrecer tamales y atole a sus familiares y amigos, fortaleciendo el tejido social y el arraigo cultural del país.
La dependencia subrayó que esta celebración es posible gracias al trabajo de los productores agrícolas, quienes proveen los ingredientes base como el maíz nixtamalizado y la manteca de cerdo. Existe una gran diversidad regional en la preparación de los tamales, desde el zacahuil de gran tamaño en el sureste, las corundas de Michoacán y los tamales de ceniza en Guanajuato, hasta los clásicos oaxaqueños envueltos en hoja de plátano. Esta variedad refleja la riqueza culinaria de México y el aprovechamiento de los recursos locales en cada estado.
Finalmente, el Gobierno de México hizo un llamado a consumir productos nacionales para apoyar la economía local y la soberanía alimentaria. Se recomendó integrar en la preparación del atole y otras bebidas acompañantes productos del programa Bienestar, tales como la Leche, el Chocolate y el Café para el Bienestar. Con estas acciones se busca no solo preservar una tradición ancestral, sino también impulsar el desarrollo de los pequeños y medianos productores del campo mexicano que mantienen viva esta herencia gastronómica.
