Muerte de ciudadano estadounidense durante operativo del ICE desata crisis política en Mineápolis
- Autoridades estatales y locales cuestionan el uso de la fuerza federal tras difusión de videos del incidente
25 de enero del 2026.- La muerte de un ciudadano estadounidense durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Mineápolis provocó una fuerte reacción política y social, en medio del endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump.
La víctima, Alex Jeffrey Pretti, de 37 años, fue abatida por agentes federales un día después de que se registraran movilizaciones masivas contra los operativos migratorios en la ciudad. En un inicio, el Departamento de Seguridad Interior (DHS) afirmó que el hombre era un inmigrante indocumentado armado que intentó atacar a los agentes; sin embargo, autoridades locales confirmaron posteriormente que se trataba de un ciudadano estadounidense sin antecedentes penales graves.
Versiones encontradas tras la difusión de videos
Material audiovisual difundido por medios y testigos contradice la narrativa federal. En las imágenes se observa a Pretti cuando intenta auxiliar a una mujer durante el operativo y posteriormente es sometido por varios agentes, inmovilizado en el suelo y rodeado por efectivos federales. En el video no se aprecia que portara un arma al momento de los disparos.
Funcionarios locales señalaron que, si bien la víctima contaba con permiso legal para portar armas, el arma mostrada por autoridades federales se encontraba dentro de un vehículo y no en posesión directa del fallecido durante el incidente.
Reacción de autoridades estatales y municipales
Ante los disturbios posteriores al operativo, el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, solicitó la intervención de la Guardia Nacional para resguardar la zona. El gobernador de Minesota, Tim Walz, autorizó el despliegue ante el riesgo de una escalada mayor de violencia.
Frey anunció además que el gobierno municipal buscará un recurso legal para suspender los operativos migratorios federales en el estado, al considerar que han rebasado la capacidad de respuesta de las fuerzas locales y generado afectaciones a la seguridad pública.
Confrontación política con la Casa Blanca
Desde Washington, el presidente Trump responsabilizó a las autoridades locales por no brindar protección suficiente a los agentes federales y las acusó de promover un clima de confrontación. En contraste, líderes estatales insistieron en que las agencias federales deben operar bajo estándares de proporcionalidad, legalidad y respeto a los derechos civiles.
Protestas y exigencias de rendición de cuentas
Horas después del incidente, miles de personas realizaron una vigilia y marchas en Mineápolis para exigir una investigación independiente y el fin de los operativos del ICE. Manifestaciones similares se replicaron en otras ciudades del país, reflejando la creciente polarización en torno a la política migratoria y el papel de las fuerzas federales.
El caso reavivó el debate nacional sobre el uso de la fuerza por parte de agencias migratorias y la relación entre los gobiernos locales y la administración federal en materia de seguridad y derechos humanos.
