Incendios obligan a Chile a activar estado de catástrofe
- El gobierno despliega fuerzas militares en Maule y Biobío ante el avance del fuego y un saldo preliminar de 16 fallecidos
18 de enero del 2026.- Ante la rápida expansión de los incendios forestales en el sur del país, el gobierno de Chile decretó la madrugada de este domingo el estado de catástrofe en las regiones de Maule y Biobío, con el objetivo de reforzar el control del orden público, acelerar las evacuaciones y ampliar la capacidad de respuesta del Estado frente a una emergencia que continúa fuera de control.
Las autoridades informaron que el saldo preliminar es de al menos 16 personas fallecidas, cifra que podría aumentar conforme se realicen labores de búsqueda en las zonas devastadas, donde centenares de viviendas han sido destruidas y alrededor de 8 mil hectáreas de plantaciones forestales han resultado consumidas por el fuego.
La medida de excepción constitucional habilita el despliegue de efectivos militares en apoyo a bomberos, brigadas forestales y cuerpos de emergencia, en un escenario marcado por la simultaneidad de focos activos y la complejidad del terreno.
De acuerdo con los reportes oficiales, 24 incendios permanecen activos y más de 50 mil personas han sido evacuadas o se encuentran bajo orden de evacuación preventiva.
Biobío, la zona más golpeada
La región del Biobío concentra algunos de los daños más severos. Comunidades como Punta de Parra, Lirquén y Penco quedaron prácticamente arrasadas, mientras equipos del Servicio Médico Legal comenzaron a desplegarse ante la posibilidad de encontrar nuevas víctimas entre los restos de viviendas calcinadas.
Habitantes que lograron huir relataron que la propagación del fuego fue repentina y violenta, sin margen para rescatar pertenencias. “En cuestión de minutos las llamas alcanzaron las casas y sólo pudimos salir con lo puesto”, narraron testigos.
Factores climáticos agravan la emergencia
Las autoridades advirtieron que la emergencia se ve agravada por condiciones meteorológicas extremas, con temperaturas superiores a los 35 grados, vientos intensos y baja humedad, factores que favorecen el avance acelerado de los incendios y dificultan las labores de contención.
La densa humareda ha reducido drásticamente la visibilidad, obligando a suspender o limitar operaciones aéreas, mientras bomberos y brigadistas enfrentan múltiples focos simultáneos con recursos limitados.
Evacuaciones y alertas permanentes
Durante la noche, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) emitió alertas masivas a teléfonos celulares, instando a la evacuación inmediata de comunidades en riesgo.
El gobierno reiteró que la prioridad es salvaguardar la vida de la población, mientras se mantiene la alerta ante la posibilidad de que el fuego continúe avanzando durante las próximas horas.
