Economia

Encarecimiento de alimentos y servicios eleva el gasto familiar en 2025

  • El gasto en alimentos, transporte y servicios personales alcanza su mayor nivel en más de tres décadas

Ciudad de México, 12 de enero del 2026.- El costo de la canasta alimentaria y no alimentaria continuó al alza al cierre de diciembre de 2025, lo que profundizó la presión sobre el gasto de las familias mexicanas, particularmente en rubros como alimentos y bebidas fuera del hogar, carne, leche, transporte, cuidados personales y educación, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Según la medición oficial, el valor de la canasta se ubicó en 4 mil 818.14 pesos por persona en las zonas urbanas y en 3 mil 451.13 pesos en el ámbito rural, niveles que representan los más elevados desde al menos 1992, cuando inició la serie histórica elaborada originalmente por el Coneval y actualmente actualizada por el Inegi.

En un periodo de un año, el encarecimiento de los bienes y servicios incluidos en la canasta implicó un aumento de 177.98 pesos en el ámbito urbano y de 116.89 pesos en el rural. En términos anuales, esto se tradujo en incrementos de 3.8 por ciento para las ciudades y de 3.5 por ciento para las zonas rurales.

El análisis por componentes muestra que, en el medio rural, los mayores impactos provinieron del consumo de alimentos y bebidas fuera del hogar, con un incremento anual de 7.3 por ciento, así como del bistec de res, que registró un alza de 17.6 por ciento. La carne molida de res también destacó, con un aumento de 17.5 por ciento, como uno de los principales factores del encarecimiento.

En las áreas urbanas, la leche pasteurizada de vaca fue uno de los productos con mayor incidencia en el aumento de la canasta alimentaria, al reportar una variación anual de 9.4 por ciento.

En cuanto a la canasta no alimentaria, los rubros que más contribuyeron al incremento en el ámbito rural fueron los cuidados personales y el transporte público, con alzas de 6.2 y 6.6 por ciento anual, respectivamente. En las zonas urbanas, los mayores aumentos se registraron en educación, cultura y recreación, así como en cuidados personales, con variaciones de 5.7 y 6.3 por ciento anual.

Los datos reflejan que, pese a una desaceleración inflacionaria general, el costo de los bienes y servicios básicos continúa representando un desafío significativo para el poder adquisitivo de los hogares en el país.

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