Groenlandia rechaza anexión a Estados Unidos tras nuevas amenazas de Trump
- Líderes políticos y población del territorio autónomo danés defienden su autodeterminación y alertan sobre riesgos a la seguridad europea
10 de enero del 2026.- Groenlandia rechazó de manera categórica la posibilidad de convertirse en territorio de Estados Unidos, luego de que el presidente Donald Trump reiterara amenazas sobre el eventual uso de la fuerza para anexionar la isla, un territorio autónomo del Reino de Dinamarca con amplios recursos minerales y una ubicación estratégica en el Ártico.
El mandatario estadunidense ha sostenido de forma recurrente que el control de Groenlandia es “crucial” para la seguridad nacional de Estados Unidos, en el contexto del incremento de la actividad militar de Rusia y China en la región ártica. El viernes, durante una reunión con directivos de la industria petrolera centrada en la explotación de crudo venezolano, Trump afirmó que su objetivo se logrará “por las buenas” o “por las malas”.
Las declaraciones provocaron una respuesta inmediata de los líderes de los cinco partidos representados en el Parlamento de Groenlandia, quienes difundieron un posicionamiento conjunto en el que rechazaron cualquier forma de anexión. “No queremos ser estadounidenses, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses”, señalaron.
El pronunciamiento fue respaldado tanto por las cuatro fuerzas políticas que integran el gobierno local como por el principal partido de oposición, que incluso promueve una independencia acelerada respecto de Dinamarca. “El futuro de Groenlandia debe ser decidido por los groenlandeses”, enfatizaron.
Rechazo social y preocupación europea
El rechazo a las declaraciones de Trump también se manifestó entre la población. En Nuuk, capital del territorio, ciudadanos expresaron su oposición a una eventual incorporación a Estados Unidos. Julius Nielsen, pescador de 48 años, señaló que tras décadas como colonia danesa no existe disposición para repetir esa experiencia bajo otro país. En tanto, Inaluk Pedersen, una vendedora de 21 años, afirmó que la injerencia estadunidense amenaza la confianza y la estabilidad en la relación entre Groenlandia y Dinamarca.
Las advertencias del presidente estadunidense han generado inquietud entre Dinamarca y otros aliados europeos. Washington mantiene una base militar en Groenlandia desde la Segunda Guerra Mundial, en el marco de un acuerdo de defensa firmado en 1951 que permite una amplia presencia militar estadounidense, previa notificación a las autoridades locales.
De acuerdo con una encuesta publicada por la agencia danesa Ritzau, 38.3 por ciento de la población en Dinamarca considera posible una invasión de Groenlandia por parte de Estados Unidos durante la presidencia de Trump.
Tensiones geopolíticas en el Ártico
La Casa Blanca ha señalado que el presidente reflexiona “activamente” sobre la posibilidad de adquirir la isla, sin descartar el uso de la fuerza. Trump reiteró que no permitirá que Rusia o China “ocupen Groenlandia”, aunque ninguno de esos países ha reclamado el territorio.
Tanto Nuuk como Copenhague han rechazado el argumento de una supuesta amenaza china. El canciller danés, Lars Løkke Rasmussen, aseguró que no existe evidencia de una presencia masiva de inversiones chinas en la isla.
En una reciente entrevista, Trump reconoció que podría verse obligado a elegir entre preservar la integridad de la OTAN o avanzar en el control de Groenlandia. Dinamarca, incluida Groenlandia, es miembro de la Alianza Atlántica, y una eventual toma de la isla por Estados Unidos pondría en riesgo la estructura de seguridad construida tras la Segunda Guerra Mundial, advirtió la primera ministra danesa, Mette Frederiksen.
En este contexto, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, tiene previsto reunirse la próxima semana con el ministro de Relaciones Exteriores de Dinamarca y representantes de Groenlandia para abordar la situación.
Finalmente, encuestas recientes reflejan un rechazo mayoritario de la población local: en enero de 2025, 85 por ciento de los groenlandeses se manifestó en contra de integrarse a Estados Unidos, mientras que sólo 6 por ciento se mostró a favor de esa opción.
