De la Fuente cuestiona eficacia de la ONU y plantea ajustes a la política exterior mexicana
- El canciller llamó a fortalecer el derecho internacional ante la normalización del uso de la fuerza y defendió la soberanía nacional
Ciudad de México, 05 de enero del 2026.- El secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, advirtió sobre la pérdida de eficacia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para contener intervenciones y conflictos armados en diversas regiones del mundo, y llamó a revalorar el papel del organismo multilateral frente a escenarios que ponen en riesgo la paz y la seguridad internacionales.
Al encabezar la inauguración de la XXXVII Reunión de Titulares de Embajadas y Consulados 2026, y tras reincorporarse a sus funciones luego de una licencia médica de más de un mes, el canciller sostuvo que el actual contexto internacional obliga a replantear algunos ejes de la política exterior mexicana.
Señaló que las intervenciones en Venezuela, así como los conflictos en Gaza, Ucrania y Sudán, han contribuido a la erosión del orden jurídico internacional y han propiciado la normalización del uso de la fuerza, por lo que exhortó a la ONU y, en particular, a su Consejo de Seguridad, a ejercer plenamente sus atribuciones.
“La ONU sigue siendo la principal estructura multilateral con la que contamos; sin embargo, hoy enfrenta serias limitaciones para frenar los abusos de las hegemonías y responder de manera efectiva a la violación del derecho internacional”, afirmó ante el cuerpo diplomático.
De la Fuente advirtió también sobre la falta de cohesión en la comunidad internacional, que actualmente —dijo— refleja más desconfianza que solidaridad, debilitando los mecanismos colectivos de respuesta ante las crisis globales. En ese contexto, alertó sobre el debilitamiento de la Corte Penal Internacional y el impacto que ello tiene en la rendición de cuentas.
El canciller reiteró que México mantendrá una política exterior basada en el respeto al derecho internacional y a los principios constitucionales de autodeterminación de los pueblos, no intervención, solución pacífica de controversias y defensa de los derechos humanos. Subrayó además que América Latina y el Caribe deben preservarse como una zona de paz.
En su mensaje, llamó a las y los embajadores y cónsules a conducir la política exterior bajo un enfoque realista, pero flexible, acorde con el entorno multipolar y con los avances internos del país hacia un modelo de desarrollo sustentado en el humanismo mexicano.
Finalmente, destacó que la atención y protección de los connacionales en el exterior constituye la máxima prioridad de la política exterior, al tiempo que reconoció el fortalecimiento de la red consular y los esfuerzos para modernizar los servicios y garantizar el retorno seguro de mexicanos en zonas de conflicto.
