Apuesta México por energía eólica para ampliar generación eléctrica hacia 2030
- Sener prevé incorporar 6 mil 860 megawatts de nueva capacidad eólica y elevar a más de 38 por ciento la participación de energías renovables en el país.
Ciudad de México, 12 de septiembre del 2026.- El Gobierno de México prepara una expansión significativa de la generación eléctrica proveniente de fuentes renovables, con la energía eólica como uno de los principales componentes de la estrategia de transición energética hacia 2030.
De acuerdo con la planeación de la Secretaría de Energía (Sener), la capacidad de generación eólica crecerá alrededor de 80 por ciento durante los próximos años, mientras que la participación conjunta de las energías renovables pasará de 24.61 por ciento registrada en 2025 a más de 38 por ciento al cierre de la década.
Durante un foro de la Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE) y el Global Wind Energy Council (GWEC), el subsecretario de Planeación y Transición Energética de la Sener, Jorge Islas Samperio, explicó que la generación renovable deberá pasar de 82 terawatts hora en 2025 a aproximadamente 170 terawatts hora en 2030.
Para ello, más de 74 por ciento de las nuevas adiciones de capacidad eléctrica estarán destinadas a fuentes limpias.
En materia eólica, la estrategia contempla incorporar 6 mil 860 megawatts. De esta cantidad, 4 mil 701 megawatts ya fueron asignados a 17 centrales, mientras que otros 2 mil 159 megawatts se encuentran aún en proceso de asignación.
El funcionario destacó que el crecimiento de la generación no dependerá de una sola tecnología, sino de la integración de distintas fuentes. La generación solar y eólica, combinada con la flexibilidad que ofrecen las centrales hidroeléctricas, permitirá mejorar la estabilidad y capacidad de respuesta del Sistema Eléctrico Nacional.
Impulso a la industria nacional
La expansión del sector eólico también abre oportunidades para fortalecer la cadena de suministro y generar nuevas inversiones en territorio nacional, particularmente en la fabricación de aerogeneradores, palas, torres, góndolas y componentes eléctricos y de control.
A esta actividad se suman los servicios vinculados con la construcción, instalación, operación y mantenimiento de parques, además de los procesos de repotenciación de infraestructura existente.
Islas Samperio informó, además, que la Sener analiza el potencial de la generación eólica marina, modalidad cuyo desarrollo podría convertirse en una de las nuevas vertientes de la política energética nacional. Los detalles de esta evaluación, indicó, serán dados a conocer próximamente.
Para el presidente de la AMDEE, Gerardo Pérez Guerra, la energía eólica tendrá un papel central para responder al crecimiento de la demanda eléctrica y acompañar el desarrollo industrial del país.
El dirigente empresarial consideró positivo el diálogo con la Sener, la Comisión Nacional de Energía y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), pero advirtió que para concretar nuevas inversiones será indispensable garantizar certeza jurídica, fortalecer la coordinación público-privada y ampliar las redes de transmisión.
También señaló la necesidad de desarrollar infraestructura de almacenamiento que permita aprovechar de manera más eficiente la generación proveniente de fuentes variables.
Nuevos parques en el noreste
En el mismo encuentro, José María Rivera Fosado, de la CFE, dio a conocer la adjudicación de ocho proyectos eólicos bajo esquemas mixtos, con una capacidad conjunta de 2 mil 949 megawatts.
Las centrales serán instaladas en Nuevo León y Tamaulipas y se prevé que entren en operación entre 2029 y 2030. Los proyectos incluirán sistemas de almacenamiento mediante baterías por aproximadamente 890 megawatts.
La infraestructura estará orientada, entre otros objetivos, a respaldar el suministro eléctrico de los polos industriales del noreste.
Como parte de las medidas para acelerar la ejecución de nuevos proyectos, la Sener informó sobre la operación de la Ventanilla Única para esquemas de autoconsumo de entre 0.7 y 20 megawatts, en coordinación con el CENACE y la CFE.
La dependencia también puso en marcha la nueva Manifestación de Impacto Social del Sector Energético (MISSE), mecanismo que busca ordenar los procesos relacionados con los proyectos de infraestructura energética.
Especialistas participantes en el foro coincidieron en que el aumento de la demanda, impulsado particularmente por la expansión de los centros de datos y las nuevas actividades industriales, obliga a construir una matriz eléctrica diversificada.
En este escenario, consideraron que la complementariedad entre fuentes solares, eólicas e hidroeléctricas será determinante, mientras que la energía eólica marina podría representar una reserva estratégica para ampliar la capacidad de generación y avanzar en los objetivos de transición energética de México.
