México recupera en Nueva York brazalete prehispánico vinculado con las Joyas del Pescador
- La pieza de oro, atribuida preliminarmente a la tradición orfebre zapoteca del Posclásico Tardío, fue entregada voluntariamente y trasladada a la Ciudad de México para su estudio y resguardo.
Ciudad de México, 22 de septiembre del 2026.- Un brazalete de oro con la representación de un mono araña y dos elementos cónicos a manera de rosetones fue repatriado recientemente desde Estados Unidos, luego de que un particular lo entregara de manera voluntaria al Consulado General de México en Nueva York.
La restitución fue concretada por las secretarías de Relaciones Exteriores y de Cultura, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en coordinación con la representación consular mexicana. La pieza había sido recibida por el consulado a finales de 2025 y posteriormente fue sometida a un proceso de análisis y dictaminación.
Especialistas de la Dirección de Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos e Históricos (DRPMZAH) del INAH determinaron que se trata de un bien arqueológico. Una vez concluida esta valoración, el objeto fue trasladado a la Ciudad de México, donde la Consultoría Jurídica de la Cancillería lo entregó formalmente a autoridades del instituto.
De acuerdo con Alejandro Bautista Valdespino, subdirector de Registro de Monumentos Arqueológicos Muebles de la DRPMZAH, el objeto corresponde a un fragmento de brazalete de aproximadamente ocho centímetros de largo y casi dos centímetros de ancho. Presenta una forma ondulada y curvada y fue elaborado mediante técnicas de fundición a la cera perdida y filigrana.
Los primeros análisis apuntan a que la pieza habría sido elaborada por orfebres zapotecos durante el Posclásico Tardío, entre los años 1200 y 1521 de nuestra era. Sus características guardan similitud con otros brazaletes, tanto completos como fragmentarios, que forman parte del conjunto de orfebrería prehispánica conocido como Joyas del Pescador, actualmente bajo resguardo del Museo Local Fuerte de San Juan de Ulúa, en Veracruz.
Una pieza ligada a un hallazgo submarino
El conjunto al que podría pertenecer el brazalete tiene su origen en un hallazgo ocurrido hace aproximadamente cinco décadas. Según la investigación referida por Bautista Valdespino, el pescador Raúl Hurtado Hernández encontró un destello dorado mientras se sumergía en busca de pulpo entre los corales del río Medio.
Durante los días posteriores recuperó diversas piezas metálicas, algunas de las cuales fueron vendidas y posteriormente fundidas por joyeros de la localidad. Las autoridades intervinieron después de conocer el hallazgo y decomisaron los objetos que todavía permanecían en poder del pescador.
El especialista del INAH señaló que existe la posibilidad de que el brazalete recientemente recuperado en Estados Unidos formara parte de ese conjunto y que, después de ser vendido, hubiera salido ilegalmente del país.
Para establecer con mayor precisión su origen, especialistas de la DRPMZAH han recurrido también a investigaciones académicas previas, entre ellas los estudios de Edith Ortiz Díaz, investigadora del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), sobre la procedencia del cargamento de oro y el intento de trasladarlo por vía marítima a través del océano Atlántico.
El INAH continuará con el análisis de la pieza, particularmente mediante el estudio de sus características y composición metálica. Los resultados de las aleaciones permitirán establecer con mayor certeza su procedencia y determinar su relación con las piezas que integran las denominadas Joyas del Pescador.
