Sánchez acusa a Israel y Rusia de utilizar crisis migratoria contra España
- El presidente español señala a redes extranjeras y a la ultraderecha de promover desinformación sobre Ceuta; Israel rechaza los señalamientos y acusa al mandatario de mentir
Madrid, 31 de agosto del 2026.- El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, colocó la crisis migratoria que enfrenta Ceuta en el centro de una nueva disputa política y diplomática, al señalar a Israel, Rusia y sectores de la ultraderecha internacional como responsables de generar y aprovechar campañas de desinformación en torno a la llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma.
En su primera intervención pública sobre el conflicto desde finales de julio, el mandatario socialista sostuvo que existen informes del Servicio de Acción Exterior de la Comisión Europea que documentan la circulación de contenidos falsos atribuidos a redes rusas e israelíes, dirigidos contra el gobierno español y otros gobiernos europeos.
Sánchez argumentó que la migración irregular constituye un asunto particularmente susceptible de ser utilizado con fines políticos, debido a su capacidad para generar división y polarización dentro de las sociedades europeas. En este contexto, relacionó las presuntas campañas de desinformación con las diferencias que mantiene su gobierno respecto de la guerra en Gaza y la invasión rusa de Ucrania.
El señalamiento provocó una reacción inmediata de Israel. El ministro de Exteriores, Gideon Sa’ar, negó que su gobierno haya difundido información engañosa sobre los acontecimientos de Ceuta y acusó al presidente español de formular afirmaciones falsas para desviar la atención de los problemas internos de su administración.
La confrontación diplomática se produjo mientras Sánchez buscó despejar cualquier sospecha sobre la participación de Marruecos en la crisis. El presidente afirmó que los servicios de inteligencia españoles no han encontrado indicios que involucren a las autoridades marroquíes en la entrada masiva de personas a Ceuta.
Por el contrario, defendió la cooperación con Rabat como un elemento fundamental para afrontar el fenómeno migratorio y evitar que la crisis se agrave. Señaló que la relación bilateral continúa siendo positiva, aunque reconoció que existen diversos asuntos que requieren atención entre ambos países.
La crisis se originó el 30 de julio con la entrada de más de 72 mil personas a Ceuta. De acuerdo con los datos citados, más de cinco mil permanecen todavía en las calles, entre ellas alrededor de mil 200 menores de edad.
La presión social también se ha trasladado a las instalaciones habilitadas para atender a los migrantes. En el campamento provisional de Loma Colmenar se registraron enfrentamientos cuando un grupo reclamó acceso a una de las mil 200 camas instaladas por las autoridades, cuya capacidad quedó rebasada pocas horas después de iniciar el dispositivo.
La tensión obligó a la policía española a intervenir y efectuar disparos al aire con material antidisturbios para contener el enfrentamiento.
A la emergencia migratoria se suma una investigación por presuntas agresiones sexuales. La Fiscalía General del Estado informó que se han presentado 23 denuncias por violación, algunas de ellas relacionadas con ataques grupales. Entre las víctimas identificadas figuran al menos siete mujeres menores de edad.
En otro frente, Sánchez confirmó que el rey Felipe VI visitará Ceuta y Melilla, después de que habitantes de ambas ciudades reclamaran su presencia. El mandatario destacó que, pese a que el monarca no ha visitado esos territorios durante su reinado, él ha acudido en numerosas ocasiones.
La crisis de Ceuta ha abierto así un nuevo frente para el gobierno de Sánchez: además de la emergencia humanitaria y las tensiones internas, el episodio ha derivado en un enfrentamiento diplomático con Israel y en acusaciones sobre una presunta utilización política de la migración, en un momento de alta polarización en Europa.
