Sheinbaum defiende política de vivienda y rechaza afectaciones al Infonavit
- La presidenta sostiene que la condonación de créditos impagables constituye un acto de justicia para los trabajadores y destaca la ampliación del programa Viviendas para el Bienestar.
PUEBLA, 09 de agosto del 2026.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo defendió la política de vivienda impulsada por su administración y rechazó que la condonación de créditos considerados impagables represente un riesgo financiero para el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).
Durante la entrega de apoyos a beneficiarios del programa Viviendas para el Bienestar, en el fraccionamiento Lomas de San Miguel, al sur de la capital poblana, la mandataria sostuvo que las medidas adoptadas por el gobierno federal buscan atender una problemática que durante décadas afectó a miles de trabajadores con créditos hipotecarios que, pese a los pagos realizados, mantenían adeudos que resultaban prácticamente imposibles de liquidar.
Sheinbaum Pardo calificó estas acciones como un acto de justicia y cuestionó el modelo bajo el cual operó durante años el Infonavit, al señalar que el instituto terminó convertido en un negocio que favorecía principalmente a determinados sectores, entre ellos desarrolladores inmobiliarios.
Expuso que, antes de la actual política de vivienda, cerca de cinco millones de familias enfrentaban dificultades para cubrir créditos hipotecarios considerados impagables. Como ejemplo, mencionó el caso de María del Socorro Pérez, beneficiaria de una condonación total, quien originalmente obtuvo un crédito de 89 mil pesos, había cubierto 246 mil pesos y, pese a ello, todavía mantenía una deuda de un millón 600 mil pesos.
Ante las críticas a la estrategia gubernamental, la presidenta rechazó que las medidas impliquen un desfalco al Infonavit y sostuvo que el objetivo es reconocer la situación de trabajadores que, después de años de pagos, continuaban sujetos a obligaciones financieras desproporcionadas.
La mandataria afirmó que para muchas familias este tipo de créditos se convirtió en una situación insostenible, por lo que su gobierno busca modificar las condiciones para transformar lo que calificó como una “pesadilla” en una posibilidad real de contar con una vivienda.
Acompañada por el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, Sheinbaum destacó además el incremento en los pagos realizados por los derechohabientes y sostuvo que la política federal parte de la confianza en los trabajadores y en la capacidad de las familias mexicanas para cumplir con sus obligaciones.
En ese sentido, señaló que los nuevos esquemas de Viviendas para el Bienestar buscan facilitar el acceso a una casa mediante condiciones distintas a las que prevalecieron durante años, bajo la premisa de que la vivienda debe ser considerada un derecho social y no únicamente un activo financiero.
La presidenta también aprovechó el acto para reivindicar el proyecto político de su administración y establecer una comparación con el periodo que denominó como los 36 años de “noche neoliberal”, etapa que, afirmó, estuvo marcada por un modelo económico y de gobierno que generó afectaciones para amplios sectores de la población.
Sostuvo que actualmente existe un cambio en la relación entre gobierno y sociedad y afirmó que las políticas públicas impulsadas por su administración buscan mantener una vinculación directa con las necesidades de la población.
Durante el encuentro con los beneficiarios, la mandataria tuvo además un momento de convivencia con Dana y Emma, dos niñas hijas de una de las familias favorecidas por el programa. Sheinbaum conversó con ellas y se incorporó a la actividad de dibujo que realizaban, en una escena que contrastó con el tono institucional del acto de entrega de apoyos.
La administración federal busca consolidar mediante Viviendas para el Bienestar una política de ampliación de la oferta habitacional y atención a trabajadores que enfrentan dificultades para acceder o conservar una vivienda, como parte de su estrategia de bienestar social.
