Proyecto turístico vinculado a Kushner desata protestas ambientales en Albania
- El desarrollo de lujo en la costa adriática, impulsado en parte por una firma asociada al yerno de Donald Trump, enfrenta oposición de ecologistas y manifestaciones en Tirana, mientras el gobierno defiende su apuesta por el turismo e inversión extranjera.
Tirana, 22 de junio del 2026.- Un proyecto de desarrollo turístico en la costa de Albania, vinculado a Jared Kushner —yerno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump—, ha detonado una ola de protestas ambientales y políticas en el país balcánico, con movilizaciones diarias en la capital, Tirana, encabezadas por ecologistas, opositores y comunidades de migrantes albaneses en Europa.
Las manifestaciones, que han sido denominadas por sus organizadores como la “revolución de los flamingos”, han escalado en las últimas semanas con concentraciones masivas en las que los participantes han utilizado silbatos, tambores y pancartas en defensa de la costa adriática y de los ecosistemas de la zona.
El proyecto, que contempla el desarrollo de hoteles, villas, apartamentos y una marina en un área que incluye la laguna de Narta y la isla de Sazan —antigua base militar de la era comunista—, ha sido presentado por el gobierno del primer ministro Edi Rama como una apuesta estratégica para posicionar a Albania como destino turístico de alto nivel y acelerar su integración a la Unión Europea.
Sin embargo, organizaciones ambientales advierten que las obras se realizan en una de las áreas de mayor biodiversidad del país, con impacto potencial sobre especies migratorias, particularmente aves protegidas como los flamencos, lo que ha intensificado la oposición social.
Las protestas han adquirido además un creciente tono político, al pasar de demandas centradas en la protección ambiental a exigencias de renuncia del primer ministro y la convocatoria a elecciones anticipadas.
Rama ha rechazado dar marcha atrás en el proyecto y ha defendido el historial ambiental de su gobierno. En declaraciones recientes, acusó que las protestas están siendo alimentadas por campañas de desinformación en el extranjero y reiteró señalamientos previos sobre supuestos ataques digitales atribuidos a actores externos, acusaciones que Irán ha negado.
En paralelo, autoridades de la Unión Europea han informado que dan seguimiento al desarrollo del proyecto para verificar su cumplimiento con los estándares ambientales exigidos en el proceso de adhesión de Albania al bloque comunitario.
El proyecto ha generado también controversia por su vínculo con una firma de inversión asociada a Jared Kushner, la cual habría recibido el estatus de “inversor estratégico” por parte del gobierno albanés. Según declaraciones de Ivanka Trump, el lugar fue descubierto durante un viaje personal en yate, lo que derivó posteriormente en el interés por desarrollar la zona.
En semanas recientes, maquinaria pesada ha ingresado al área para la apertura de caminos y trabajos preliminares, lo que ha sido denunciado por organizaciones ambientalistas como una afectación irreversible a hábitats protegidos. En paralelo, la Fiscalía Especial contra la Corrupción y el Crimen Organizado de Albania abrió una investigación relacionada con el proyecto y ordenó el embargo de activos vinculados a empresas involucradas en la adquisición de terrenos.
El gobierno albanés sostiene que las tierras destinadas al desarrollo son de carácter privado y defiende la inversión como una oportunidad para atraer capital extranjero, estimada en alrededor de 4 mil millones de euros, destinada a impulsar el sector turístico.
No obstante, el caso ha reavivado el debate sobre el equilibrio entre desarrollo económico y protección ambiental en Albania, en medio de un contexto político en el que la oposición y colectivos sociales han intensificado sus movilizaciones en las calles de Tirana.
