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Movilizaciones contra el ICE se multiplican en Estados Unidos ante redadas migratorias

Trump condiciona la intervención federal y tribunales avalan operativos, mientras crece la presión social en ciudades clave

01 de febrero del 2026.- Las protestas contra el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) se intensificaron en Estados Unidos con más de 300 movilizaciones registradas por segundo día consecutivo en rechazo a las políticas migratorias de la Casa Blanca, bajo el lema “ICE Out of Everywhere”.

De acuerdo con reportes de medios estadounidenses, las manifestaciones se extendieron a ciudades como Nueva York, Los Ángeles, Chicago, San Francisco, Atlanta, Filadelfia, Phoenix, Denver y Mineápolis, donde miles de personas expresaron su inconformidad con las redadas migratorias y exigieron el cese de los operativos federales.

En Mineápolis, Minnesota, además de las marchas, se llevó a cabo una huelga laboral, estudiantil y de consumo en comercios locales. Estudiantes y colectivos solicitaron al gobernador Tim Walz establecer una moratoria en los desalojos de familias afectadas por las redadas, al advertir que muchas personas han perdido sus empleos o evitan salir de sus viviendas por temor a ser detenidas, lo que ha impactado su capacidad para cubrir gastos básicos.

Las expresiones de protesta incluyeron acciones simbólicas. En el lago Bde Maka Ska, congelado por las bajas temperaturas, manifestantes formaron con sus cuerpos la palabra “SOS”, mientras que en San Francisco se desplegó una pancarta humana en la playa Ocean Beach con mensajes contra el ICE y las políticas migratorias federales.

En medio de este escenario, el presidente Donald Trump instruyó a las fuerzas federales a no intervenir en las manifestaciones realizadas en ciudades gobernadas por demócratas, salvo que las autoridades locales soliciten apoyo. Sin embargo, advirtió que los edificios federales serán resguardados con amplios recursos y que cualquier agresión contra agentes federales tendrá consecuencias severas.

A través de mensajes públicos, el mandatario reiteró que su administración fue electa con un mandato de control fronterizo, seguridad nacional y aplicación estricta de la ley, y subrayó que las fuerzas federales permanecerán disponibles para apoyar a las autoridades locales cuando así lo requieran.

En el plano judicial, una jueza federal negó la suspensión de las redadas migratorias en Mineápolis, tras una demanda presentada por autoridades estatales que acusaron al ICE de violaciones a los derechos civiles. El alcalde de la ciudad, Jacob Frey, lamentó la resolución al señalar que las operaciones han generado temor, incertidumbre y afectaciones sociales.

La decisión fue respaldada por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, quien la calificó como una victoria para la seguridad pública, postura que también sostuvo la fiscal general Pam Bondi al afirmar que la aplicación de la ley federal no será frenada por litigios ni por políticas de santuario.

Paralelamente, un juez federal ordenó la liberación de un menor de cinco años y de su padre, detenidos durante un operativo migratorio y trasladados a un centro de reclusión en Texas, al considerar que la política de deportaciones masivas ha sido implementada de manera deficiente y con consecuencias graves para las familias involucradas.

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