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Atiza Trump su pleito con Twitter; emite iniciativa de control.

Nueva York, 29 de mayo del 2020. Más de 40 millones ahora están en las filas oficiales del desempleo, lo cual, junto al registro de más de 100 mil muertos por el Covid-19, representan los saldos históricos de la pandemia en Estados Unidos, pero el presidente prefirió enfocarse en la defensa de su derecho a engañar en las redes sociales.

Con 2.1 millones de trabajadores más solicitando beneficios de desempleo en la semana reciente, el total de desempleados del sector formal superó 40 millones –según algunos cálculos eso es lo equivalente a uno de cada cuatro trabajadores en Estados Unidos– lo cual ya se aproxima a los peores niveles de la Gran Depresión. Pero a diferencia de ese antecedente que tardó años para llegar a estos niveles, esta vez se alcanzó en 10 semanas.

Y estas cifras no incluyen a los trabajadores del sector informal o a los indocumentados.

Peor aún, no se sabe qué sucederá cuando esos beneficios de desempleo, junto con medidas de apoyo económico de emergencia aprobadas por Washington, se agoten, lo cual provocará mayores problemas, colocando a millones en riesgo de ser desalojados de sus viviendas por no poder pagar renta y exacerbar problemas de acceso a alimentación y salud para los más vulnerables.

Los republicanos, incluyendo Trump, insisten en que lo que se necesita no son más programas de apoyo social, sino la reapertura de la economía lo antes posible, a pesar de que los expertos en salud pública siguen insistiendo que suspender las medidas de mitigación de manera prematura sólo provocará nuevos brotes del Covid-19.

Además de cuestionar los niveles de contagio y manipular estadísticas poco confiables sobre el comportamiento del Covid-19 –sobre todo porque no hay un sistema nacional de pruebas diagnósticas– el gobierno de Trump también trata de suprimir la difusión de información económica adversa.

Por primera vez en décadas, la administración no emitirá la actualización semestral de pronósticos económicos oficiales este verano, reportó The New York Times. Con ello evitará tener que ofrecer sus proyecciones sobre los efectos de la recesión. En la serie más reciente de proyecciones oficiales emitidas en febrero se pronosticaba un crecimiento económico de 3.1 por ciento para el año actual y una tasa de desempleo de 3.5 por ciento. Ahora, con la pandemia, la tasa de desempleo podría superar el 20 por ciento y algunos pronostican una contracción económica de entre 5 a 6 por ciento o más este año.

Otra manera de intentar suprimir información económica y de salud adversa a los intereses de la Casa Blanca, sobre todo en un año electoral, es la distracción. Aunque se registró el saldo trágico de 100 mil muertes el miércoles, Trump tardó hasta el jueves para expresar, entre múltiples tuits atacando a sus opositores y críticos, sus condolencias a las familias afectadas.

Pero mientras se llegaba a esa cifra, el presidente se había enfocado en su disputa con Twitter, por atreverse a marcar un par de sus tuits presidenciales con una etiqueta cuestionando la veracidad del contenido. Después de amenazar a Twitter por lo que acusan como un intento para violar la libertad de expresión, Trump firmó una orden ejecutiva contra ésa y otras empresas que administran redes sociales.

La orden declara que Twitter ahora decide selectivamente imponer una etiqueta de advertencia sobre ciertos tuits que claramente reflejan un prejuicio político, y busca anular algunas protecciones legales a empresas sobre el contenido que transmiten por sus plataformas.

La orden fue criticada por, entre otros, la Cámara de Comercio, que en una declaración afirmó que esto no es la manera en que se establecen las políticas públicas en Estados Unidos. Una orden ejecutiva no puede ser usada de manera apropiada para cambiar la ley federal.

Observadores señalaron que en el caso poco probable de que la orden tome efecto, el más afectado sería el propio presidente, quien ha usado Twitter como su herramienta favorita de comunicación oficial, y cuya orden obligaría a esa empresa, como también a Facebook y Google, a ser más estrictos en permitir contenido falso o engañoso.

100 mil están muertos por el coronavirus. 40 millones solicitan beneficios de desempleo. 20 por ciento de niños padecen hambre, millones enfrentan el desalojo y carecen de atención medica, tuiteó el senador Bernie Sanders al denunciar que el liderazgo republicano no tiene prisa en aprobar mayor asistencia social. ¡Indignante!, concluyó.

Con información de: https://www.jornada.com.mx/

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