Venezuela acusa ante la ONU campaña de “máxima presión” para forzar cambio de régimen
El canciller Yván Gil sostiene en Ginebra que las sanciones occidentales constituyen una agresión económica que vulnera la soberanía y los derechos humanos
Caracas, 24 de febrero del 2026.- En el marco de la Conferencia de Desarme celebrada en Ginebra, durante el 61º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el canciller de Venezuela, Yván Gil, denunció que su país ha sido objeto de una estrategia de presión sostenida por parte de potencias occidentales con el propósito de desestabilizar su orden constitucional.
Ante representantes del sistema multilateral, el jefe de la diplomacia venezolana afirmó que desde hace más de dos décadas se ha desplegado una “agresión multidimensional” orientada a menoscabar la institucionalidad del Estado y a imponer un cambio de régimen en función de intereses geopolíticos.
Gil sostuvo que las sanciones y medidas coercitivas unilaterales aplicadas contra Caracas constituyen, en su visión, una forma de agresión económica que transgrede el derecho internacional y afecta de manera directa a la población. Señaló que estas acciones buscan “asfixiar al Estado” para provocar transformaciones políticas, con impacto en los derechos humanos y el bienestar social.
El gobierno venezolano reiteró así su exigencia de que cesen las sanciones y defendió los principios de soberanía, autodeterminación y no intervención como ejes centrales del orden internacional.
