Trump rechaza versión iraní de acuerdo de paz y reafirma línea dura en negociaciones bilaterales
- El mandatario estadounidense acusó a Irán de distorsionar los términos negociados y advirtió que no aceptará condiciones que contradigan los compromisos alcanzados en torno al programa nuclear.
Washington, 12 de junio del 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció este viernes su discurso contra Irán al rechazar públicamente la versión del supuesto acuerdo de paz difundida por Teherán, al considerar que los términos presentados por el gobierno iraní no corresponden a los compromisos discutidos durante las negociaciones.
A través de un mensaje difundido en la red social Truth Social, el mandatario estadounidense aseguró que la propuesta divulgada por Irán “no tiene nada que ver” con los términos acordados por escrito entre ambas partes, al tiempo que cuestionó la disposición de los negociadores iraníes para alcanzar entendimientos duraderos.
Trump sostuvo que Washington mantiene una posición firme respecto a los puntos centrales de la negociación, particularmente en lo relacionado con el programa nuclear iraní. En ese sentido, reiteró que cualquier acuerdo debe garantizar que Teherán no desarrolle armas nucleares, una interpretación que continúa siendo rechazada por las autoridades iraníes.
La controversia surgió luego de que la agencia oficial iraní IRNA informara que el borrador actualmente en discusión preserva intacto el programa nuclear de la República Islámica, sin nuevas restricciones sobre el enriquecimiento de uranio, la producción potencial de armamento nuclear ni la entrega de materiales estratégicos a Estados Unidos.
De acuerdo con la versión difundida por Teherán, el acuerdo también contempla una serie de exigencias dirigidas a Washington, entre ellas impulsar el fin de la guerra en Líbano mediante presiones sobre Israel, liberar 24 mil millones de dólares en fondos iraníes congelados, establecer un fondo de inversión por 300 mil millones de dólares como compensación por daños derivados de conflictos, levantar el bloqueo naval estadounidense, eliminar las sanciones económicas vigentes y reconocer el control iraní sobre el estrecho de Ormuz.
Según las autoridades iraníes, estas condiciones serían indispensables para concretar cualquier entendimiento formal entre ambas naciones.
Las demandas planteadas por Teherán han sido recibidas con escepticismo en Washington, donde diversos sectores las consideran excesivas y alejadas de las condiciones que podrían facilitar un acuerdo viable. Analistas advierten que la brecha entre ambas posturas continúa siendo significativa, lo que dificulta la posibilidad de alcanzar un consenso en el corto plazo.
Asimismo, temas como la liberación de activos congelados y el levantamiento de sanciones representan puntos especialmente sensibles dentro de la relación bilateral, pues implicarían una modificación sustancial de la estrategia de presión económica que Estados Unidos ha mantenido hacia Irán durante los últimos años.
