Trump plantea retirar protección al lobo gris y al mexicano para favorecer a ganaderos
- Orden ejecutiva instruye evaluar en 90 días su recuperación bajo la legislación ambiental de EU y revisar las reglas para autorizar su eliminación letal
WASHINGTON, 06 de septiembre del 2026.— El gobierno de Donald Trump abrió la posibilidad de modificar el régimen de protección que actualmente ampara al lobo gris y al lobo gris mexicano en Estados Unidos, bajo el argumento de fortalecer la capacidad de los ganaderos para enfrentar la depredación de ganado.
Mediante una orden ejecutiva, el presidente estadunidense instruyó al secretario del Interior, Doug Burgum, determinar en un plazo de 90 días si ambas especies cumplen con los criterios de recuperación establecidos en la Ley de Especies en Peligro de Extinción (ESA). El resultado de esa evaluación podría derivar en su retiro de las listas de especies protegidas.
La Casa Blanca informó que, en caso de determinarse que los lobos han alcanzado los niveles de recuperación previstos por la legislación, el gobierno federal buscará que los estados revisen sus propias disposiciones de protección y sus criterios para permitir la captura y eliminación de ejemplares.
La medida tiene como uno de sus principales argumentos la defensa de la actividad ganadera frente a los ataques de lobos al ganado doméstico. La administración Trump pretende que las autoridades estatales cuenten con mayores facultades para responder ante situaciones consideradas como amenazas para los productores.
La orden también contempla una revisión de las disposiciones federales que actualmente regulan la eliminación letal de lobos cuando exista un riesgo para el ganado o para la seguridad de las personas.
De acuerdo con el planteamiento de la Casa Blanca, se analizaría la posibilidad de autorizar acciones letales y mecanismos de respuesta inmediata ante emergencias relacionadas con depredadores. Entre las medidas consideradas se encuentra una intervención más focalizada en aquellos casos en los que se determine que existe una amenaza para la población o para el ganado.
El eventual retiro de la protección federal representaría un cambio relevante en la política de conservación de estas especies, particularmente del lobo gris mexicano, cuya recuperación ha requerido programas específicos de protección y manejo tanto en Estados Unidos como en México.
La decisión final, sin embargo, estará condicionada a la evaluación que deberá realizar el Departamento del Interior y a los procedimientos establecidos por la legislación estadunidense en materia de especies amenazadas.
Con esta instrucción, la administración Trump coloca nuevamente en el centro del debate la tensión entre las políticas de conservación de fauna silvestre y los intereses del sector ganadero, al plantear una mayor flexibilidad para recurrir a medidas letales contra los lobos cuando las autoridades determinen que representan un riesgo.
