Trump afirma que podría “tomar Cuba” y escala presión contra La Habana
Washington condiciona avances en negociaciones a la salida de Díaz-Canel, en medio de tensiones y crisis en la isla
Washington, 17 de marzo del 2026.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que podría “tomar Cuba” y que tiene la capacidad de hacer “lo que quiera” respecto a la isla, en una declaración que eleva la tensión bilateral en medio de contactos entre ambos gobiernos.
Durante un encuentro con la prensa en la Casa Blanca, el mandatario afirmó que tendría el “honor” de asumir el control de Cuba “de alguna manera”, al insistir en que se trata de un “Estado fallido”. Las declaraciones se producen en un contexto de crisis económica y energética en la isla, agravada por restricciones al suministro de petróleo y apagones generalizados.
El posicionamiento de Washington coincide con versiones de prensa que señalan que la administración estadunidense ha planteado como condición para avanzar en las negociaciones la salida del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, del poder.
De acuerdo con fuentes citadas por medios internacionales, la exigencia no implicaría necesariamente un cambio inmediato de todo el aparato gubernamental, pero sí la remoción del actual mandatario como paso clave en un eventual acuerdo.
Las declaraciones de Trump también se dan tras advertencias de figuras del Partido Republicano, como el senador Lindsey Graham, quien ha respaldado acciones más firmes contra gobiernos considerados adversarios y ha sugerido que Cuba podría convertirse en el siguiente objetivo de la política exterior estadounidense.
En ese contexto, Washington ha justificado su postura al señalar que la cercanía geográfica de la isla —a unos 150 kilómetros de Florida— y sus vínculos con países como Rusia, China e Irán representan un riesgo estratégico.
El endurecimiento del discurso ocurre mientras Cuba enfrenta una de sus peores crisis en décadas, marcada por fallas estructurales en su sistema eléctrico y escasez de combustible, lo que ha derivado en apagones masivos y afectaciones a la vida cotidiana.
Aunque el gobierno de La Habana ha confirmado la existencia de contactos con Estados Unidos, ha evitado detallar el contenido de las conversaciones y ha reiterado su postura de defensa de la soberanía nacional.
Desde su regreso a la Casa Blanca en 2025, Trump ha intensificado su retórica contra gobiernos de izquierda en América Latina, en una estrategia que combina presión económica, aislamiento diplomático y advertencias de posibles acciones más contundentes.
