Tensiones entre Morena, PVEM y PT marcan negociación de coalición rumbo a 2027
El veto a candidaturas de familiares, disputas locales y reglas internas del partido mayoritario complican la alianza electoral oficialista
Ciudad de México, 30 de marzo del 2026.- Las dirigencias de Morena, Partido Verde Ecologista de México y Partido del Trabajo iniciaron el pasado 26 de marzo las negociaciones para concretar la coalición electoral con la que buscarán competir juntos en las elecciones de 2027, proceso en el que estarán en juego la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas, congresos locales y ayuntamientos.
Las conversaciones se desarrollan en medio de tensiones políticas derivadas de las votaciones diferenciadas del PVEM y del PT en el Congreso de la Unión, particularmente por la reforma electoral y la propuesta para adelantar la revocación de mandato, temas en los que no acompañaron a Morena.
Aunque legalmente las coaliciones se registran hasta el próximo año, antes del inicio de las precampañas, la decisión del Consejo Nacional de Morena de adelantar al 22 de junio la definición de los 17 coordinadores estatales de los comités de la Cuarta Transformación —quienes eventualmente serán candidatos a las gubernaturas— obligó a adelantar también las negociaciones entre los partidos aliados.
Veto a candidaturas de familiares genera conflicto
Uno de los principales puntos de conflicto es la postura de la dirigencia nacional de Morena de no respaldar candidaturas de familiares de gobernantes en funciones, lo que ha generado diferencias con sus aliados en varias entidades.
El caso más visible es San Luis Potosí, donde el Partido Verde decidió competir solo luego de que Morena advirtiera que no apoyaría una candidatura vinculada a la familia del actual gobernador. Situaciones similares se presentan en Zacatecas, donde existen aspiraciones políticas de familiares del actual mandatario estatal, lo que ha provocado tensiones internas.
Conflictos en estados complican acuerdos
Las diferencias no se limitan a San Luis Potosí y Zacatecas. En Guerrero existe inconformidad de grupos morenistas ante la posibilidad de que se impida competir a aspirantes con alta presencia política local, lo que podría provocar fracturas internas o candidaturas impulsadas por partidos aliados.
En Quintana Roo también se registran disputas entre liderazgos locales del PVEM y Morena por las candidaturas a la gubernatura y otros cargos de elección popular, mientras que en Chihuahua la división entre grupos morenistas podría abrir la puerta a que el PT o el PVEM respalden a aspirantes que no resulten ganadores en las encuestas internas.
Morena fija reglas a sus aliados
De acuerdo con información de dirigentes partidistas, la posición de Morena es que el PVEM y el PT deberán ajustarse a sus estatutos, particularmente en lo relacionado con la prohibición de respaldar a familiares de gobernantes en funciones y respetar los tiempos definidos por el Consejo Nacional del partido.
Por su parte, dirigentes del Partido Verde han señalado que las negociaciones deben partir del diálogo y la construcción de acuerdos, aunque reconocen que la coalición solo se concretará en aquellos estados donde existan condiciones políticas.
Género y alternancia, otro factor en la negociación
Otro de los temas que se discuten en la negociación de la coalición es la definición de candidaturas bajo criterios de género y alternancia, ya que varias entidades deberán postular mujeres, ya sea porque nunca han sido gobernadas por una o por reglas de alternancia política.
Las negociaciones entre Morena, PVEM y PT continuarán después del receso de Semana Santa, en un proceso que definirá no sólo la coalición electoral, sino también la distribución de candidaturas en uno de los procesos electorales más grandes en la historia política del país.
