Sheinbaum rechaza campaña de desprestigio y reivindica estrategia de seguridad del gobierno federal
- La Presidenta sostiene que no existen pruebas que vinculen a Andrés Manuel López Obrador con el Cártel de Sinaloa y acusa que persiste una ofensiva política financiada para desacreditar a la Cuarta Transformación.
Ciudad de México, 09 de julio del 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que continúa una «campaña negra» financiada con importantes recursos económicos para desacreditar tanto a su administración como al gobierno del ex presidente Andrés Manuel López Obrador. En ese contexto, destacó que el ex embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, reconoció públicamente que no cuenta con evidencia que relacione al ex mandatario con el Cártel de Sinaloa.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la titular del Ejecutivo federal hizo referencia a una entrevista concedida por el ex diplomático estadounidense el pasado 3 de julio, en la que descartó tener pruebas sobre presuntos vínculos entre López Obrador y esa organización criminal.
Asimismo, Sheinbaum pidió que la opinión pública saque sus propias conclusiones respecto a la identidad del empresario al que Ken Salazar denomina «el susurrador» en su libro de memorias, personaje que, según el ex embajador, le habría advertido que el entonces presidente mexicano estaba preocupado por la información que Ismael «El Mayo» Zambada pudiera proporcionar a las autoridades estadounidenses.
«La probabilidad de que se trate de muchas personas es muy baja; todos estamos pensando en una», expresó la mandataria, sin mencionar nombres.
La presidenta también reiteró sus cuestionamientos hacia Ken Salazar por la información proporcionada al gobierno mexicano respecto al operativo que derivó en la captura y traslado de Ismael «El Mayo» Zambada a Estados Unidos. Afirmó que las declaraciones recientes del ex embajador contradicen la versión oficial ofrecida en su momento sobre la participación de agencias estadounidenses.
Como parte de sus argumentos, Sheinbaum señaló que la propia Oficina Federal de Investigaciones (FBI) presentó públicamente la aeronave utilizada en la operación como parte de una acción encabezada por esa corporación para el ingreso a territorio estadounidense de Ismael Zambada y Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán.
La titular del Ejecutivo sostuvo que los resultados obtenidos por las autoridades mexicanas en el combate al crimen organizado desmienten cualquier señalamiento de complicidad con grupos delictivos. Como ejemplo, recordó la detención de Ovidio Guzmán y de otros integrantes del Cártel de Sinaloa durante la administración de López Obrador.
Asimismo, hizo un recuento de antecedentes relacionados con Joaquín «El Chapo» Guzmán, al recordar que el narcotraficante escapó del penal federal en 2001, durante el gobierno de Vicente Fox, fue recapturado en 2014, volvió a fugarse y posteriormente fue detenido nuevamente.
La mandataria también hizo referencia al proceso judicial seguido en Estados Unidos contra Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad Pública, al señalar que el jurado que lo declaró culpable acreditó vínculos con el Cártel de Sinaloa. Recordó que García Luna encabezó la entonces Agencia Federal de Investigación durante el sexenio de Vicente Fox y posteriormente ocupó la Secretaría de Seguridad Pública en el gobierno de Felipe Calderón.
Finalmente, Sheinbaum Pardo sostuvo que los señalamientos dirigidos contra la actual administración y el gobierno anterior carecen de sustento y obedecen a una estrategia política de desprestigio. En contraste, afirmó que los resultados alcanzados en materia de seguridad respaldan la actuación del gobierno federal en el combate a la delincuencia organizada.
