Seguridad económica redefine la negociación del T-MEC
Las delegaciones acuerdan reunión formal en mayo de 2026; sector privado impulsa mayor integración productiva regional
Ciudad de México, 21 de abril del 2026.- México y Estados Unidos avanzaron en la definición de la agenda para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al acordar una primera reunión formal de negociación bilateral la semana del 25 de mayo de 2026 en la Ciudad de México, como parte del proceso previsto para junio.
Durante la segunda ronda de conversaciones, encabezada por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y Jamieson Greer, titular de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), ambas partes centraron el diálogo en seguridad económica, acciones comerciales complementarias, fortalecimiento de reglas de origen en sectores industriales clave, cooperación en minerales críticos y समाधान de controversias bilaterales pendientes.
El encuentro contó también con la participación del sector empresarial mexicano, que colocó sobre la mesa la necesidad de acelerar la integración de cadenas de suministro en Norteamérica, con énfasis en la sustitución de importaciones provenientes de Asia por proveeduría regional.
Al respecto, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Medina Mora, destacó que las prioridades del sector privado se concentran en consolidar reglas de origen más robustas y avanzar hacia una mayor producción regional.
“Se busca fortalecer la proveeduría local en México y Norteamérica, de modo que los insumos que hoy se importan, principalmente de Asia, puedan producirse dentro de la región”, explicó.
El empresariado reiteró además su postura de mantener el esquema de libre comercio sin aranceles para los productos que cumplan con las reglas de origen, al considerar que ello garantiza certidumbre para la inversión y competitividad para el bloque.
En paralelo, representantes de la American Chamber México (AmCham) delinearon objetivos estratégicos compartidos, entre ellos la reindustrialización regional, la “norteamericanización” de las cadenas de suministro, así como el fortalecimiento de la seguridad energética y de minerales críticos.
Para ello, propusieron avanzar en un trato arancelario preferencial para México, ampliar la vigencia del T-MEC y profundizar la integración vertical de la región, con el fin de equilibrar la balanza comercial y reforzar la resiliencia económica frente a la competencia global.
Por su parte, Ebrard valoró positivamente el curso de las negociaciones, al subrayar la disposición de ambas delegaciones para atender preocupaciones y construir acuerdos en esta etapa de revisión del tratado.
