Sabías que el futuro de nuestra biodiversidad está resguardada a –196 °C
Ciudad de México 11 de marzo de 2026.- En ríos, lagunas, mares y esteros de nuestro país habita una enorme diversidad de peces, moluscos y crustáceos que enriquecen nuestros ecosistemas y llegan todos los días a nuestra mesa, a través de deliciosas recetas. Esta biodiversidad es clave para la seguridad alimentaria y para miles de familias que dependen de la pesca y la acuicultura.
Pero esta riqueza enfrenta amenazas como la sobrepesca, contaminación, pérdida de hábitats y los efectos del cambio climático. El ajolote y el charal son algunas de las especies endémicas que padecen los efectos de estos factores.
Y la ciencia mexicana trabaja arduamente para evitar la pérdida de esa diversidad.
¿Por qué importan los recursos genéticos?
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) señala que los Recursos Genéticos Acuáticos (RGA) son la base de la productividad sostenible en pesca y acuicultura.
En palabras simples: son el “capital biológico” que permite que las especies se reproduzcan, se adapten y sigan existiendo.
La criopreservación de germoplasma es una de las herramientas más innovadoras para proteger esta diversidad.