Príncipe Andrés, libre bajo investigación tras arresto por presunta conducta indebida
La policía británica lo interrogó por 11 horas por supuestos vínculos administrativos con Jeffrey Epstein; no hay cargos formales
Londres, 19 de febrero de 2026.- El príncipe Andrew Mountbatten-Windsor fue detenido y posteriormente puesto en libertad bajo investigación por la Policía de Thames Valley, en el marco de una indagatoria por presunta conducta indebida en el ejercicio de un cargo público relacionada con su antigua relación con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein.
El duque de York, de 66 años y octavo en la línea de sucesión al trono británico, permaneció alrededor de 11 horas bajo custodia para ser interrogado por detectives. La figura legal de “libertad bajo investigación” implica que puede ser llamado nuevamente mientras continúan las pesquisas, aunque por ahora no enfrenta cargos formales.
La investigación se centra en acusaciones de que, cuando se desempeñaba como representante especial del Reino Unido para Comercio e Inversión, habría proporcionado documentación a Epstein en 2010. El príncipe dejó ese cargo en 2011 tras la controversia pública por su cercanía con el empresario, condenado en 2008 por solicitar servicios sexuales de una menor.
En un comunicado, el rey Carlos III expresó su “profunda preocupación” y afirmó que la familia real cooperará plenamente con las autoridades. “La ley debe seguir su curso”, señaló.
El caso no guarda relación con la demanda civil presentada en Estados Unidos por Virginia Giuffre, resuelta mediante un acuerdo en 2022, ni con otras acusaciones de índole sexual. No obstante, la detención representa un nuevo episodio en la crisis reputacional que llevó al príncipe a retirarse de la vida pública en 2019 y a perder títulos y honores oficiales.
La policía calificó el delito investigado como complejo por tratarse de una figura de derecho consuetudinario que puede implicar penas severas si se acredita responsabilidad.
Desde Washington, el presidente Donald Trump consideró el arresto “muy triste” para la familia real británica.
Las autoridades señalaron que la investigación continúa y que ofrecerán actualizaciones conforme avance el proceso.
