OCDE recorta previsión de crecimiento para México por crisis energética global
Conflicto en Medio Oriente, dólar fuerte y altos precios de la energía desacelerarán la economía mundial en 2026
Ciudad de México, 26 de marzo del 2026.- La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos redujo su previsión de crecimiento económico para México de 1.4 a 1.3 por ciento para este año y mantuvo en 1.7 por ciento la estimación para 2027, en un contexto internacional marcado por el aumento en los precios de la energía y las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
El organismo internacional advirtió que la economía mundial se desacelerará en 2026 y prevé que el crecimiento global sea de 2.9 por ciento, en un escenario que pondrá a prueba la resiliencia de la economía mundial ante los choques energéticos y las interrupciones en el comercio internacional.
De acuerdo con el análisis, los precios más altos de la energía y las disrupciones en las cadenas de suministro se presentan en un momento en que la inflación aún se mantiene por encima de los objetivos en algunas de las principales economías, entre ellas México, Brasil, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos.
La OCDE señaló que la magnitud y duración del conflicto en Medio Oriente aún son inciertas; sin embargo, advirtió que un encarecimiento prolongado de la energía incrementará los costos de producción de las empresas y los precios al consumidor, lo que afectará el crecimiento económico global.
Asimismo, destacó que la interrupción de envíos a través del Estrecho de Ormuz, así como posibles daños a infraestructura energética, han provocado aumentos en los precios y afectaciones en el suministro mundial de energía y de materias primas estratégicas, como los fertilizantes.
El organismo consideró que los gobiernos deben reducir la vulnerabilidad de sus economías frente a crisis geopolíticas, ya que los recientes acontecimientos evidencian la persistente exposición a perturbaciones en los mercados energéticos internacionales.
Señaló que el cambio temporal hacia fuentes de energía alternativas podría ayudar a amortiguar el impacto económico, aunque advirtió que esta medida no sería una solución permanente si pone en riesgo los objetivos de descarbonización a largo plazo.
A mediano plazo, añadió, reducir la dependencia de combustibles fósiles provenientes del exterior, particularmente de regiones propensas a conflictos, debe convertirse en una prioridad de política económica y reforma estructural.
Finalmente, la OCDE destacó que la apreciación del dólar estadounidense desde finales de febrero ha intensificado las presiones al alza en los precios de la energía y ha provocado depreciaciones cambiarias en países como Corea del Sur, México, Sudáfrica y Tailandia.
