Norteamérica redefine su ruta comercial: arranca nueva ronda del T-MEC
México y Estados Unidos retoman negociaciones clave mientras crecen las diferencias con Canadá
Ciudad de México, 20 de abril del 2026.- A poco más de dos meses de la revisión formal del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), programada para el 1 de julio de 2026, los gobiernos de la región intensifican contactos en un contexto marcado por tensiones comerciales y posturas divergentes.
En este escenario, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, llegó a México para sostener una nueva ronda de negociaciones con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard. El encuentro, que se realizará en la Ciudad de México, incluirá también a líderes empresariales y actores del sector privado.
La reunión forma parte de la segunda fase de conversaciones bilaterales, tras el diálogo sostenido el pasado 18 de marzo en Washington. En aquella ocasión se discutieron temas estructurales como la competitividad regional, el fortalecimiento de las cadenas de suministro, la producción local y el cumplimiento de disposiciones laborales.
Para esta nueva ronda, la agenda contempla asuntos sensibles como las reglas de origen y la revisión de sectores estratégicos —acero, aluminio, automotriz y agropecuario—, además de una posible redefinición en la coordinación de políticas comerciales.
Desde el gobierno mexicano se ha insistido en la necesidad de alcanzar entendimientos que garanticen estabilidad económica. Marcelo Ebrard ha subrayado que la relación con Estados Unidos concentra el 85% del comercio nacional, lo que obliga a preservar los avances logrados en décadas de integración.
Sin embargo, el contexto regional añade complejidad al proceso. El secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, ha lanzado críticas a la estrategia comercial de Canadá, mientras que el primer ministro canadiense, Mark Carney, ha advertido un deterioro en la relación económica con Washington.
A ello se suman los cuestionamientos de Ottawa a los aranceles promovidos por la administración del presidente Donald Trump, señalados como un factor de incertidumbre para industrias clave como la automotriz y la del acero.
Así, la nueva ronda de negociaciones no solo busca ajustes técnicos al T-MEC, sino también contener las tensiones políticas que amenazan con impactar el futuro del principal acuerdo comercial de América del Norte, cuya continuidad podría extenderse hasta 2036 o 2042, dependiendo de los resultados de la próxima revisión.
