México no se doblega ni se vende: Sheinbaum
- La Presidenta reivindica la soberanía nacional y advierte que el país no será colonia ni protectorado de ninguna nación
Ciudad de México, 17 de septiembre del 2026.- En el marco de la conmemoración del 216 aniversario del inicio de la Independencia de México, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que el país mantiene una defensa firme de su soberanía y sostuvo que México “no se doblega, no se arrodilla y nunca se vende”.
Ante integrantes de las Fuerzas Armadas, representantes de los tres poderes de la Unión, miembros de su gabinete y ciudadanos reunidos para la ceremonia, la mandataria sostuvo que México no será “nunca colonia ni protectorado de nadie”.
Luego de pasar revista a las tropas, Sheinbaum señaló que honrar la Independencia constituye una responsabilidad que corresponde a todas las generaciones, al considerar que la defensa de la patria y de la soberanía nacional forma parte de una herencia histórica que debe preservarse.
“Es una responsabilidad de todas las generaciones de mexicanas y mexicanos honrar lo que costó vidas, defender la patria, cuidar la soberanía y hacer realidad la justicia social por la que tantas y tantos han entregado su vida”, expresó.
Durante un discurso de casi 20 minutos, la Presidenta sostuvo que México surgió de la rebeldía de un pueblo que se negó a aceptar la injusticia como destino. Destacó que la lucha independentista fue encabezada por mujeres y hombres que desafiaron al poder y plantearon la construcción de una nación libre y soberana.
Sheinbaum también hizo referencia a la resistencia de los pueblos indígenas durante los tres siglos de dominio colonial, periodo en el que, dijo, defendieron su lengua, cultura, organización y forma de vida.
En ese contexto, subrayó el carácter popular del movimiento de Independencia y destacó el papel de Miguel Hidalgo y Costilla, a quien describió como un cura de pueblo cercano a la población, en contraste con otros movimientos independentistas de América Latina encabezados por militares criollos.
La mandataria sostuvo que el levantamiento iniciado en 1810 representó el despertar del pueblo mexicano y, al mismo tiempo, el comienzo de un proceso que impactó al continente.
“Fue el levantamiento de quienes habían vivido bajo la opresión y decidieron que había llegado el momento de conquistar su libertad”, afirmó.
Dos proyectos de nación
Al referirse a la historia política del siglo XIX, Sheinbaum llamó a mantener viva la memoria histórica y planteó que desde entonces se enfrentaron dos proyectos de nación.
Por un lado, ubicó al sector conservador de orientación centralista y monárquica, al que responsabilizó de haber respaldado la intervención extranjera y la llegada de Maximiliano de Habsburgo. En contraste, señaló al proyecto liberal y republicano, vinculado —dijo— con la defensa de la soberanía y la justicia social.
La Presidenta afirmó que la historia nacional representa el orgullo de un pueblo que acompañó las luchas de Miguel Hidalgo y José María Morelos y Pavón, así como de quienes decidieron asumir en sus propias manos el destino del país.
“México no se explica sin su pueblo noble, valiente y trabajador”, sostuvo, al tiempo que reivindicó la lucha permanente por la soberanía y la independencia.
Sheinbaum consideró que el inicio de la gesta independentista dejó una convicción que permanece vigente después de más de dos siglos: la libertad debe conquistarse, la soberanía defenderse y una patria justa y digna construirse de manera cotidiana.
Al cerrar su mensaje, la Presidenta afirmó que el 16 de septiembre constituye una expresión de la memoria viva de México y llamó a mantener una posición de dignidad frente al exterior.
“México no se doblega, no se arrodilla; México nunca se vende”, enfatizó antes de concluir con vivas a la Independencia, a la soberanía y a México.
