México necesita ciencia y la ciencia necesita de las mujeres”: Rosa de Guadalupe González Huerta
Ciudad de México 3 de marzo de 2026. Rosa de Guadalupe González Huerta, docente e investigadora de la Escuela Superior de Ingeniería Química e Industrias Extractivas (ESIQIE), siempre se ha destacado por su dedicación y tenacidad desde los niveles básicos de enseñanza, cualidades que la han colocado como pionera en estudios de tecnologías del Hidrógeno en el Instituto Politécnico Nacional (IPN).
Actualmente es integrante del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), Nivel III, lugar ganado a pulso por su brillante trayectoria que incluye el Premio a la Investigación 2021 en desarrollo tecnológico, el Premio L’Oréal-Unesco AMC 2022 de mujeres en la ciencia como investigadora consolidada, además de ser la primera mujer graduada del grupo de Hidrógeno, en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), del IPN.
Proveniente de una familia de bajos recursos radicada en Nezahualcóyotl, Estado de México, nunca se imaginó que entrar al Politécnico le cambiaría la vida y que convertirse en científica le daría la oportunidad de representar a México en el mundo y de alcanzar un mejor nivel de vida.
Su historia en la institución guinda y blanco inicia en el Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECyT) 6 “Miguel Othón de Mendizábal”, cuando fascinada por las hazañas de Jacques Cousteau, un oceanógrafo y científico francés, quien plasmó la vida submarina en documentales televisivos, decidió ingresar al área médico-biológica para perseguir un sueño.
• ¿Qué la motivó a estudiar Ingeniería Química?
Yo quería ir a Ensenada a estudiar Biología Marina, pero no contábamos con los recursos necesarios; mi mamá me dijo que no renunciara a mi sueño y que entrara a la Vocacional 6, y luego tomara una especialidad, pero resultó que la biología no fue lo mío y, en cambio, la química me gustó mucho, y opté por la carrera técnica en Química. En ese tiempo también practicaba gimnasia olímpica en Zacatenco, ahí conocí a muchos ingenieros químicos que me explicaron cómo era su carrera y al terminar la vocacional apliqué para la ESIQIE.
