Más impuestos a comidas instantáneas, botanas y alcohol: el reto será cambiar el consumo
¿Disminuirá realmente el consumo de estos alimentos y bebidas en función de una alimentación sana, o solamente aumentará el costo de productos que seguirán formando parte de la dieta cotidiana?
El Paquete Económico 2027 contempla nuevos ajustes al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para productos considerados de riesgo para la salud, entre ellos alimentos con alto contenido de sodio y bebidas alcohólicas.
La medida alcanzaría a productos como sopas instantáneas, frituras y otras botanas, además de cervezas, vinos y bebidas destiladas, cuya carga tributaria podría aumentar como parte de la actualización de los llamados impuestos saludables.
El objetivo no sería únicamente recaudar más. El IEPS busca también encarecer determinados productos para desincentivar su consumo excesivo, particularmente aquellos asociados con problemas de salud cuando forman parte habitual de la alimentación.
La discusión adquiere otra dimensión cuando se trata de productos de consumo cotidiano y, en algunos casos, de bajo costo, ampliamente presentes en los hogares mexicanos. Un aumento en su precio podría modificar decisiones de compra, pero también representar una mayor presión para los bolsillos de las familias.
La propuesta abre así un debate que va más allá de cuánto pagará el consumidor. Si el impuesto pretende ser una herramienta de salud pública, su éxito tendría que medirse también por su capacidad para modificar hábitos y favorecer una alimentación más equilibrada.
La pregunta queda abierta: ¿disminuirá realmente el consumo de estos alimentos y bebidas en función de una alimentación sana, o solamente aumentará el costo de productos que seguirán formando parte de la dieta cotidiana?
