Ecologia

Los riesgos que se viven tras una inundación.

Londres, 20 de Abril del 2020.- Muchos consideran que cuando ha pasado la tormenta y las aguas comienzan a descender, se acabó el riesgo para la población, pero resulta que hay otros riesgos que surgen después de las inundaciones, como la contaminación y las heridas por objetos que arrastró la corriente.

A los daños más evidentes causados por las inundaciones, deben agregarse los riesgos que sobrevienen después de que el nivel de las aguas comience a descender, como los contaminantes, ya sea de origen fecal o por productos químicos, y que el agua acumulada puede esconder objetos punzantes, carcasas de animales, bocas de alcantarilla abiertas o riesgos eléctricos.

El agua puede arrastrar el contenido de las alcantarillas a calles y viviendas, por lo que se recomienda a las personas mantenerse tan lejos del agua como sea posible tras una inundación.

Sanjay Jahal, de la organización no gubernamental británica National Flood Forum (Foro Nacional de Inundaciones), advierte sobre los peligros de “chapotear en las aguas de crecida”, ya que el agua con contaminación de origen fecal puede ser fuente de múltiples enfermedades causadas por virus y bacterias.

Estos riesgos no desaparecen cuando se retiran las aguas, y las tareas de limpieza incluyen deshacerse de objetos contaminados y la desinfección. Sacos de arena y otros artículos que hayan estado en contacto con productos químicos o con aguas fecales deben tratarse como residuos peligrosos, conforme a las recomendaciones de las autoridades de Reino Unido.

Durante las inundaciones es posible que se produzcan vertidos de productos químicos de uso doméstico, industrial y hospitalario. Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos proporcionan directrices para protegerse en caso de inundación, y advierten que es peligroso mover tanques de propano, y que las baterías de automóviles han de manipularse con gran precaución, ya que podrían aún tener carga eléctrica, aparte de que se podría derramar ácido.

Asimismo, las aguas pueden ocultar peligros no visibles, como fragmentos de vidrio o metal, por lo que las heridas ya existentes o recientes pueden infectarse en contacto con el agua sucia, por lo que es importante protegerlas, mantenerlas limpias y buscar atención médica en caso necesario.

El agua de crecida puede también arrastrar carcasas de animales que transmiten  microorganismos patógenos y provocar diversas enfermedades a los seres humanos, porque algunos organismos son transmisibles.

Los riesgos de tipo eléctrico merecen especial atención, bien dentro o fuera de la vivienda: es importante no tocar cables del tendido eléctrico que se hayan podido caer y desconectar la corriente en la vivienda para evitar electrocuciones.

Por otra parte, tras producirse un desastre, animales supervivientes como roedores y serpientes pueden buscar alimentos y cobijo fuera de sus lugares habituales y hasta llegar a las viviendas.

Finalmente, el agua estancada también puede dar lugar a la proliferación de insectos, algo a tener en cuenta para evitar enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue, el zika o el chicungunya.

Con información de: http://www.notimex.gob.mx/

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