León XIV llama a los jóvenes a ser semilla de esperanza y solidaridad en el mundo
El Papa destacó que el mundo necesita del testimonio de las nuevas generaciones para superar las “derivas de nuestro tiempo".
En Mónaco, el Papa León XIV se reunió con jóvenes y catecúmenos en la plaza de la Iglesia de Santa Devota, patrona del Principado, donde destacó que el mundo necesita del testimonio de las nuevas generaciones para superar las “derivas de nuestro tiempo”. En un encuentro marcado por la reflexión y el ánimo espiritual, el Pontífice alentó a vivir la fe como un compromiso activo con la sociedad.
Inspirado en el ejemplo de Santa Devota, a quien describió como una “joven valiente” que defendió su fe hasta el martirio, León XIV subrayó que el bien es más fuerte que el mal, incluso cuando parece que las circunstancias indiquen lo contrario. Señaló que quienes intentaron borrar su recuerdo no lograron apagar su mensaje, pues su sacrificio llevó más lejos el Evangelio de paz y amor.
El Papa también recordó la figura de San Carlo Acutis, joven santo reconocido por su apostolado en internet y su fidelidad a Cristo incluso en la enfermedad. Expresó que ambos testimonios confirman que la fe enfrenta desafíos, pero nada puede empañar su belleza y verdad, como lo demuestra el creciente número de personas que buscan conocer al Señor y solicitan el Bautismo.
Finalmente, León XIV dirigió un mensaje directo a los catecúmenos y a la juventud: “Ustedes son el rostro joven de esta Iglesia y de este Estado”. Destacó que Mónaco, aunque pequeño, puede ser un gran taller de solidaridad y una ventana a la esperanza, invitándolos a llevar el Evangelio a su vida profesional, social y política, dando voz a los más vulnerables y difundiendo una auténtica cultura del cuidado.
