Japón conmemora el desastre de 2011 que cambió su política energética
El país recordó el terremoto y tsunami de 2011 que dejaron más de 22 mil muertos y provocaron una crisis atómica, mientras el gobierno impulsa nuevamente el uso de reactores.
Tokio, 11 de marzo de 2026.- Quince años después del terremoto y tsunami que desencadenaron la crisis en la central Fukushima Daiichi Nuclear Power Plant, Japón conmemoró este miércoles a las víctimas de uno de los peores desastres naturales y nucleares de su historia reciente.
Durante la ceremonia realizada en Fukushima, la primera ministra Sanae Takaichi reiteró el compromiso de su gobierno para acelerar la recuperación de la región en los próximos cinco años y transmitir las lecciones aprendidas tras la tragedia.
El país también guardó un minuto de silencio a las 2:46 de la tarde, la hora exacta en que el 11 de marzo de 2011 un sismo de magnitud 9 sacudió la costa nororiental japonesa y generó un tsunami que arrasó poblaciones enteras.
El desastre dejó más de 22 mil muertos y obligó a casi medio millón de personas a abandonar sus hogares. Tan solo en la zona de Fukushima, alrededor de 160 mil habitantes fueron evacuados por la radiación liberada tras los daños en la planta nuclear.
De ese grupo, unas 26 mil personas no han regresado a sus comunidades, ya sea porque se establecieron en otras regiones, sus localidades siguen restringidas o persisten preocupaciones por la radiación.
Las olas del tsunami provocaron además daños severos en la infraestructura de las prefecturas de Iwate, Miyagi y Fukushima, donde más de un millón de viviendas, escuelas y oficinas resultaron destruidas o afectadas.
En la planta nuclear, la pérdida de electricidad y de los sistemas de enfriamiento ocasionó la fusión del núcleo en tres de los seis reactores. Actualmente, las instalaciones albergan al menos 880 toneladas de combustible nuclear fundido, cuya retirada completa se prevé hasta 2037 o incluso después debido a los altos niveles de radiación.
A ello se suma la acumulación de grandes cantidades de tierra ligeramente contaminada generada por las labores de descontaminación. El gobierno ha propuesto reutilizar parte de este material en obras públicas, iniciativa que ha enfrentado resistencia de la población.
Pese al recuerdo de la tragedia, la administración japonesa impulsa la reactivación de reactores y busca reforzar la energía nuclear como una fuente estable de suministro, tras el cambio de política adoptado en 2022 que puso fin a una década de planes para abandonar gradualmente esta tecnología.
