Internacionales

Japón acelera modernización militar con drones e inteligencia artificial

  • Tokio proyecta un gasto de 55 mil 600 millones de dólares para defensa y prepara una nueva estrategia de seguridad ante el avance de China y la transformación de los conflictos armados

Tokio, 01 de septiembre del 2026.- Japón prepara una nueva etapa en su política de defensa, sustentada en el uso de drones, inteligencia artificial y tecnologías vinculadas con las nuevas formas de combate, como parte de una estrategia orientada a fortalecer su capacidad de disuasión y respuesta ante un escenario internacional cada vez más complejo.

El Ministerio de Defensa japonés dio a conocer este lunes los principales elementos de su solicitud presupuestaria para el próximo año fiscal, que contempla recursos por 55 mil 600 millones de dólares destinados al sector militar.

La propuesta preliminar representa un incremento marginal frente a los 55 mil millones de dólares solicitados para el actual ejercicio fiscal. Sin embargo, el monto definitivo podría ser considerablemente mayor, una vez que el gobierno de la primera ministra Sanae Takaichi apruebe la nueva estrategia de seguridad y defensa, prevista para finales de este año.

El nuevo planteamiento busca reforzar la capacidad de contraataque de Japón y adaptar sus Fuerzas de Autodefensa a las transformaciones que experimenta la guerra moderna.

Rearme frente al avance de China

La modernización militar forma parte de la estrategia de defensa quinquenal adoptada por Japón en 2022, mediante la cual el país decidió duplicar su gasto militar hasta alcanzar aproximadamente 2 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB).

El cambio supone una modificación significativa en la tradicional política de defensa japonesa, al ampliar las capacidades operativas y ofensivas de sus Fuerzas de Autodefensa con el propósito de fortalecer la respuesta ante potenciales amenazas regionales.

Uno de los principales factores que impulsan esta transformación es el crecimiento de la influencia militar y estratégica de China, potencia que ha cuestionado abiertamente el proceso de rearme japonés.

Pekín ha calificado la política de fortalecimiento militar de Tokio como una expresión de “nuevo militarismo”, en un contexto de crecientes tensiones estratégicas en Asia-Pacífico.

Drones y nuevas formas de guerra

El Ministerio de Defensa japonés plantea ahora una transformación profunda de sus capacidades militares para responder a las nuevas modalidades de conflicto.

En el documento que acompaña la solicitud presupuestaria, la dependencia señala que Japón pretende fortalecer drásticamente su capacidad de disuasión y respuesta, mediante una transformación de sus sistemas de defensa y la incorporación de tecnologías empleadas en los conflictos recientes.

Entre los principales referentes se encuentra el uso intensivo de drones en la guerra de Ucrania, experiencia que ha evidenciado el creciente papel de los sistemas no tripulados, la inteligencia artificial y otras tecnologías en las operaciones militares contemporáneas.

El gobierno japonés considera que la evolución de estos métodos de combate obliga a modificar sus capacidades de defensa y a desarrollar nuevas herramientas para enfrentar potenciales escenarios de conflicto.

La nueva estrategia de seguridad y defensa, que deberá ser aprobada por el gobierno de Takaichi, marcará el rumbo de la política militar japonesa para los próximos años y podría profundizar el viraje iniciado en 2022 hacia una mayor capacidad de respuesta y contraataque.

El proceso de rearme de Japón se desarrolla así en medio de un escenario regional marcado por la competencia estratégica con China y por una transformación acelerada de la tecnología militar, que está modificando la manera en que las principales potencias conciben la defensa y la disuasión.

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