Irak admite que ataque a oleoducto saudí fue lanzado desde su territorio
- Bagdad ordena una investigación y releva al jefe de la policía de Maysan, provincia desde la que fueron enviados los drones contra la infraestructura petrolera
13 de septiembre del 2026.- El gobierno de Irak reconoció que el ataque con drones contra el oleoducto saudí Este-Oeste fue perpetrado desde territorio iraquí, con lo que Bagdad modificó su postura inicial de negar cualquier responsabilidad por la ofensiva contra una de las principales rutas para transportar crudo de Arabia Saudita sin utilizar el estrecho de Ormuz.
Tras confirmar el origen del ataque, el gobierno iraquí ordenó el relevo del comandante de la policía de la provincia de Maysan, ubicada en el sureste del país, desde donde se habría efectuado el lanzamiento de los drones que impactaron la infraestructura petrolera saudí.
El primer ministro y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Alí Falá al Zaidi, dispuso la destitución del mando policial en respuesta a lo que las autoridades calificaron como recientes violaciones de seguridad registradas en la provincia.
La decisión representa un cambio en la posición oficial de Bagdad, que hasta ahora había rechazado las acusaciones sobre la utilización de su territorio para atacar instalaciones estratégicas de Arabia Saudita.
El gobierno iraquí reconoció posteriormente que los ataques contra Arabia Saudita fueron lanzados desde Maysan y condenó las acciones, además de ordenar una investigación urgente para determinar quiénes estuvieron detrás de la operación y establecer las responsabilidades correspondientes.
Bagdad busca contener la escalada
Ante la posibilidad de que el incidente genere nuevas tensiones regionales, el gobierno iraquí pidió a Arabia Saudita dar oportunidad a Bagdad de intervenir para impedir que su territorio sea utilizado nuevamente para realizar ataques contra intereses saudíes.
Hasta el momento, Riad no había emitido una respuesta al reconocimiento de las autoridades iraquíes.
El oleoducto Este-Oeste constituye una infraestructura estratégica para Arabia Saudita, debido a que permite transportar petróleo hacia la costa del mar Rojo y reducir su dependencia del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de hidrocarburos.
El reconocimiento de Bagdad ocurre en un contexto regional marcado por la creciente tensión en Medio Oriente y coloca al gobierno iraquí ante el desafío de reforzar el control sobre su territorio, al tiempo que busca evitar un nuevo deterioro de sus relaciones con Arabia Saudita.
La destitución del jefe policial de Maysan y la apertura de una investigación constituyen las primeras medidas anunciadas por Irak tras admitir que el ataque tuvo su origen dentro de sus fronteras.
