FMI prevé alza en demanda de apoyos por guerra en Medio Oriente
Kristalina Georgieva advierte que el conflicto presionará el crecimiento global, elevará la inflación energética y agravará la inseguridad alimentaria
09 de abril del 2026.- La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, advirtió que la demanda de apoyo financiero del organismo podría aumentar en el corto plazo entre 20 mil y 50 mil millones de dólares, debido a los efectos económicos derivados de la guerra en Medio Oriente.
En declaraciones previas a las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial, Georgieva alertó que el conflicto ha puesto a prueba la estabilidad económica global por el impacto directo en el suministro energético y en las cadenas de producción.
Explicó que la reducción de 13 por ciento en el flujo diario de petróleo y de 20 por ciento en el gas natural licuado ha detonado una crisis de abastecimiento que elevó los precios de la energía y generó nuevas presiones inflacionarias.
Aunque se mantiene una tregua temporal, el organismo considera que el escenario sigue siendo incierto por la fragilidad del alto el fuego y el riesgo de una nueva escalada regional.
Golpe al crecimiento y al comercio mundial
La titular del FMI adelantó que el organismo presentará la próxima semana una revisión a la baja de sus previsiones de crecimiento mundial en el informe Perspectivas de la Economía Mundial.
Incluso en el escenario más optimista, señaló, la economía global resentirá los efectos del conflicto por daños a infraestructura, interrupciones logísticas, pérdida de confianza y mayores costos de producción.
En enero, el FMI proyectó un crecimiento global de 3.3 por ciento para 2026 y de 3.2 por ciento para 2027; sin embargo, esas cifras serán ajustadas ante el nuevo contexto internacional.
Uno de los focos de mayor preocupación es el cierre del complejo energético de Ras Laffan, en Qatar, responsable de 93 por ciento del gas natural licuado del Golfo Pérsico, cuyas operaciones están suspendidas desde marzo.
Georgieva advirtió que este centro podría tardar entre tres y cinco años en recuperar plenamente su capacidad, lo que prolongaría la presión sobre los mercados energéticos.
También señaló que persiste incertidumbre sobre la seguridad del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, ruta estratégica para el comercio global de hidrocarburos, así como sobre la normalización del tráfico aéreo regional.
Riesgos sociales y llamado contra medidas unilaterales
La directora del FMI alertó que los efectos del conflicto no se limitarán al sector energético, pues también habrá repercusiones prolongadas en transporte, turismo, manufactura y comercio internacional.
Entre los efectos más preocupantes mencionó el cierre de refinerías, la escasez de combustibles refinados y la interrupción del suministro de insumos clave como azufre, helio para la industria de semiconductores y derivados petroquímicos.
Además, estimó que otros 45 millones de personas podrían caer en inseguridad alimentaria, con lo que la cifra global de personas con hambre superaría los 360 millones.
Georgieva aseguró que el FMI cuenta con recursos suficientes para atender una mayor demanda de asistencia mediante sus mecanismos actuales de apoyo a balanza de pagos, aunque anticipó que más países recurrirán al organismo en los próximos meses.
Frente a este escenario, hizo un llamado a los gobiernos para evitar controles de exportación, restricciones de precios o medidas unilaterales que agraven la crisis.
“Es inevitable un ajuste de la demanda, pero no debemos echar leña al fuego”, advirtió.
