Fisuras en gobierno de Trump por guerra con Irán; renuncia jefe antiterrorista
Joseph Kent rechaza ofensiva y niega amenaza inminente; crecen críticas a la estrategia de Washington
Washington, 18 de marzo del 2026.- Las dudas sobre la justificación de la guerra contra Irán comenzaron a escalar dentro del propio gobierno de Donald Trump, luego de la renuncia del director del Centro Nacional de Contraterrorismo, Joseph Kent, quien rechazó públicamente la ofensiva militar.
La dimisión del funcionario —confirmado en el cargo apenas en julio pasado— expone desacuerdos en niveles altos de la administración republicana respecto al argumento central del conflicto: la supuesta amenaza inminente de la república islámica.
Kent sostuvo que Irán no representaba un riesgo inmediato para Estados Unidos y afirmó que la guerra fue impulsada por “la presión de Israel y su poderoso lobby estadunidense”. En su mensaje de renuncia, con efecto inmediato, señaló que no podía “en conciencia” respaldar la intervención armada y comparó la situación con la invasión a Irak, a la que calificó como un error que no debe repetirse.
Reacciones encontradas
El presidente Trump minimizó la salida de su colaborador y lo descalificó al considerarlo “débil en seguridad”. A la par, defendió la ofensiva al insistir en que Irán sí representaba una amenaza y reiteró, sin pruebas, que buscaba desarrollar armas nucleares.
En el Congreso, el senador Bernie Sanders coincidió parcialmente con Kent al afirmar que la república islámica no constituía un peligro inmediato, pese a sus diferencias ideológicas.
En contraste, la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, respaldó al mandatario y subrayó que corresponde al comandante en jefe determinar la naturaleza de las amenazas. Aseguró que, tras revisar la información disponible, el presidente concluyó que Irán sí implicaba un riesgo inminente.
Cuestionamientos a la estrategia
El debate también se trasladó al ámbito mediático. El consejo editorial de The New York Times criticó que la guerra se haya iniciado sin una estrategia clara ni explicaciones suficientes a la población.
A su vez, reportes de The Washington Post señalan que, pese a los ataques aéreos conjuntos de Washington y Tel Aviv, el gobierno iraní mantiene su capacidad de control interno, lo que pone en entredicho la eficacia de la ofensiva.
Renuncia con mensaje político
Al frente del Centro Nacional de Contraterrorismo, Kent tenía la responsabilidad de evaluar amenazas globales, por lo que su salida no sólo representa un relevo administrativo, sino un posicionamiento político que profundiza el debate sobre la guerra y sus fundamentos.
