Escala tensión entre Trump y el papa León XIV; líderes internacionales salen en defensa del pontífice
Críticas del exmandatario estadounidense desatan condenas políticas y eclesiásticas por su tono y alcance
Ciudad del Vaticano, 14 de abril del 2026.- Las declaraciones de Donald Trump contra el Papa León XIV provocaron una ola de reacciones internacionales, luego de que el exmandatario calificara al pontífice como “débil” y “terrible” en materia de política exterior y seguridad.
El señalamiento, considerado inédito por su tono personal, fue reiterado por Trump en días consecutivos, lo que elevó la tensión entre el ámbito político y religioso a nivel global.
Diversos líderes internacionales expresaron su respaldo al jefe de la Iglesia católica. La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, calificó como inaceptables las declaraciones y defendió el papel del Papa como promotor de la paz. En la misma línea, el presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, subrayó que, frente a los conflictos internacionales, el pontífice representa una voz de conciliación.
Desde Irán, el portavoz de la cancillería, Esmaeil Baghaei, consideró los comentarios como un “ataque flagrante” contra quienes defienden la paz.
En medio de la controversia, Trump también retiró una imagen difundida en su red Truth Social en la que aparecía representado con atributos religiosos, publicación que generó críticas incluso entre sectores conservadores por considerarla ofensiva. El exmandatario desestimó los señalamientos y aseguró que la intención era proyectarse como un “sanador”.
El episodio ocurre en un contexto en el que Trump ha consolidado el respaldo de sectores del nacionalismo cristiano dentro de su base política. En ese marco, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, de fe católica, sugirió que el Vaticano debería centrarse en cuestiones morales y dejar la política pública en manos del gobierno.
Por su parte, la Iglesia católica respondió con firmeza. El arzobispo Paul S. Coakley, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, lamentó los comentarios y enfatizó que el Papa no es un actor político, sino una figura espiritual.
En tanto, la Conferencia Episcopal Italiana reiteró que el pontífice no debe ser considerado un contraparte político, sino el sucesor de Pedro, cuya misión es servir a la verdad, el Evangelio y la paz.
