Cuba arremete contra Marco Rubio y acusa ofensiva política de Washington
- El canciller Bruno Rodríguez afirma que el secretario de Estado responde a intereses “corruptos y revanchistas” ligados al exilio cubano en Florida
20 de mayo del 2026.- El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, lanzó este miércoles una dura crítica contra el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, a quien acusó de actuar como “vocero de intereses corruptos y revanchistas” vinculados a sectores del exilio cubano radicados en el sur de Florida.
A través de un mensaje difundido en la red social X, el canciller cubano señaló que Rubio mantiene un “discurso mendaz” al responsabilizar al gobierno de La Habana de la crisis económica y social que enfrenta la isla, mientras —aseguró— omite el impacto del embargo económico impuesto por Washington.
“El secretario de Estado repite su libreto mendaz e intenta culpar al gobierno de Cuba por el daño despiadado que provoca el gobierno de Estados Unidos al pueblo cubano”, expresó Rodríguez.
El funcionario sostuvo que Rubio representa intereses políticos minoritarios y afirmó que dichos sectores no reflejan el sentir de la mayoría de los ciudadanos estadounidenses ni de la comunidad cubana residente en Estados Unidos.
Rodríguez también cuestionó las referencias hechas por el diplomático estadounidense sobre una supuesta ayuda de 100 millones de dólares destinada a Cuba, al considerar que resulta contradictoria frente a las sanciones económicas y restricciones energéticas aplicadas por Washington contra la isla.
En su mensaje, el canciller cubano acusó además a Rubio de reivindicar una visión “neocolonial” de la relación bilateral al referirse al 20 de mayo, fecha que históricamente marcó el inicio de la República de Cuba bajo fuerte influencia estadounidense tras la imposición de la llamada Enmienda Platt.
“La Cuba neocolonial y la Enmienda Platt son el pasado. El presente y el futuro son la independencia y la soberanía”, sostuvo Rodríguez.
La Enmienda Platt fue incorporada en 1901 como condición impuesta por Estados Unidos para reconocer la independencia cubana tras la guerra hispano-estadounidense. El mecanismo otorgaba a Washington facultades para intervenir militarmente en asuntos internos de la isla y asegurar territorios estratégicos para instalaciones navales y carboneras.
Posteriormente, durante el gobierno de Fulgencio Batista, Cuba renegoció parte de esos acuerdos con Estados Unidos, aunque se mantuvo la permanencia de la Base Naval de Guantánamo sin un límite temporal definido.
Las declaraciones reflejan un nuevo episodio de tensión diplomática entre La Habana y Washington en medio de persistentes desacuerdos sobre el embargo económico, derechos políticos y la relación bilateral entre ambos países.
