Comunidades indígenas recuperan acceso ceremonial a Cañada de la Virgen
- El INAH reabrió la zona arqueológica de San Miguel de Allende; pueblos otomíes y chichimecas retomaron el ingreso a un espacio sagrado restringido durante años
Ciudad de México, 25 de mayo del 2026.- Comunidades originarias de San Miguel de Allende, Guanajuato, recuperaron este fin de semana el acceso a la Zona Arqueológica de Cañada de la Virgen, considerada un espacio fundamental para su vida ceremonial, social y espiritual, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
La reapertura del sitio patrimonial permitió que habitantes de comunidades como Agustín González, Toriles y Don Francisco recorrieran nuevamente la antigua vereda ceremonial construida por sus ancestros desde el siglo V, acceso que en años recientes había permanecido restringido debido a que parte de los terrenos se encontraban bajo propiedad privada.
Durante la ceremonia, la dramaturga y asesora de la Presidencia de la República, Jesusa Rodríguez Ramírez, reconoció la resistencia histórica de los pueblos originarios y destacó su importancia en la construcción de la identidad nacional.
“Hoy el país les rinde homenaje a ustedes, por su resistencia y fuerza espiritual”, expresó.
Por su parte, el director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Omar Vázquez Herrera, subrayó el valor simbólico que representa la recuperación del espacio para comunidades otomíes y chichimecas de Guanajuato y Querétaro.
Tras la realización de ofrendas a los cuatro puntos cardinales, pobladores, autoridades ejidales y visitantes se congregaron frente a la denominada Casa de los Trece Cielos, estructura piramidal de 16 metros de altura que domina el conjunto arqueológico.
En el acto también se rindió homenaje a los arqueólogos Luis Felipe Nieto y Gabriela Cepeda, investigadores vinculados al rescate y preservación de la zona arqueológica.
Del primero se destacó su labor pionera en las investigaciones del sitio desde la década de 1980, así como la propuesta del polígono de protección de 701 hectáreas, área que fue expropiada mediante decreto presidencial en diciembre pasado.
Respecto a Gabriela Cepeda, autoridades e investigadores resaltaron su trabajo para fortalecer la relación entre el proyecto arqueológico y las comunidades locales, además de contribuir al estudio de las distintas etapas de ocupación de la antigua urbe prehispánica.
La arqueóloga Rossana Quiroz Ennis explicó que durante las investigaciones realizadas en el sitio se identificaron dos grandes periodos de ocupación: uno inicial, correspondiente al siglo V, y otro que alcanzó su auge hacia el siglo XI, etapa a la que pertenecen las estructuras actualmente visibles.
El INAH informó que, de manera temporal, la zona arqueológica abrirá de jueves a domingo. El acceso tendrá un costo de 100 pesos para adultos y 25 pesos para menores, mientras que integrantes de comunidades indígenas cercanas podrán ingresar gratuitamente.
La institución detalló que las visitas se realizarán mediante recorridos guiados con horarios programados y recomendó a los visitantes acudir con ropa cómoda, protección solar e hidratación suficiente.
