Ciencia sobre ruedas: El IPN transforma el futuro de la niñez en comunidades marginadas
Para los jóvenes de secundaria y bachillerato, las unidades móviles representan una ventana al mañana
CIUDAD DE MÉXICO. — Con la firme convicción de que el conocimiento no tiene fronteras, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) lidera una noble labor para acercar la ciencia y la tecnología a los rincones más vulnerables de México. A través del programa Unidad Móvil de Aprendizaje (UMA), expertos de la institución recorren el país por vía terrestre para encender la chispa del saber en estudiantes de primaria, secundaria y bachillerato.
Esta iniciativa es impulsada de manera conjunta desde 15 puntos estratégicos por la red de Centros de Vinculación y Desarrollo Regional (CVDR) y los Centros de Innovación e Integración de Tecnologías Avanzadas (CIITA). El impacto es masivo: tan solo el año pasado, el programa benefició a cerca de 50 mil menores a nivel nacional, de los cuales 4 mil 500 pertenecen a localidades remotas de Oaxaca.
Para los jóvenes de secundaria y bachillerato, las unidades móviles representan una ventana al mañana. En ellas se imparten talleres de vanguardia como Programación por bloques, Ciencia de datos e Inteligencia Artificial Generativa, herramientas clave para el mundo actual.
Llevar esta oportunidad implica superar enormes desafíos. Jusey Martínez Carrasco, director del CVDR Unidad Oaxaca, detalló que las tripulaciones enfrentan trayectos de hasta 15 horas debido a la compleja geografía y el clima. Sin embargo, asegura que el esfuerzo se recompensa al ver la sonrisa y el asombro de los niños. Con 13 unidades activas, el IPN prioriza de forma gratuita a las escuelas con mayor rezago, demostrando que la educación es el motor del cambio.
