Baja costo de la canasta mínima en junio, pero permanece por encima del nivel de 2025
- El Inegi reportó una reducción mensual en las líneas de pobreza por ingresos; no obstante, el ingreso requerido para cubrir las necesidades básicas mantiene un incremento anual en zonas urbanas y rurales.
Ciudad de México, 14 de julio del 2026.- El costo de la canasta mínima utilizada como referencia para medir la pobreza por ingresos registró una disminución durante junio respecto al mes anterior; sin embargo, continúa siendo superior al observado en el mismo periodo de 2025, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
De acuerdo con el organismo, una persona que habita en zonas urbanas necesitó 4 mil 888.22 pesos mensuales para adquirir la canasta integrada por alimentos, bienes y servicios esenciales, monto que representa un incremento anual de 3.9 por ciento, aunque significó una reducción de 0.8 por ciento en comparación con mayo.
Con ese nivel de referencia, un hogar urbano de cuatro integrantes requirió 19 mil 522.88 pesos al mes para mantenerse por encima de la línea de pobreza por ingresos. En las zonas rurales, el ingreso mínimo fue de 14 mil 15.88 pesos mensuales, equivalente a 3 mil 503.97 pesos por persona, cifra que aumentó 3.4 por ciento respecto a junio del año pasado y disminuyó 1.4 por ciento frente al mes inmediato anterior.
El Inegi precisó que la canasta alimentaria alcanzó un valor de 2 mil 553.37 pesos en áreas urbanas y de mil 907.63 pesos en localidades rurales, con incrementos anuales de 4.6 y 3.1 por ciento, respectivamente. No obstante, ambos indicadores reflejaron una desaceleración frente a las variaciones registradas en meses previos.
Asimismo, las Líneas de Pobreza Extrema por Ingresos mostraron su segunda reducción mensual consecutiva, al disminuir 1.7 por ciento en el ámbito urbano y 2.7 por ciento en el rural, comportamiento asociado a una moderación en el precio de diversos productos agroalimentarios.
Pese a esta tendencia, el organismo identificó al jitomate, el chile y el huevo como algunos de los productos que continuaron ejerciendo presión sobre el gasto de las familias mexicanas durante junio.
En este contexto, Guillermina Rodríguez, directora de Estudios Económicos de Banamex, señaló que la desaceleración de la inflación permitió contener el crecimiento del valor de la canasta alimentaria, favorecida principalmente por la disminución en los precios de frutas, verduras y algunos productos pecuarios.
La especialista estimó que la inflación general podría cerrar 2026 en 4.2 por ciento, apoyada por una menor presión sobre los precios agrícolas, mejores condiciones climáticas y un entorno de mayor estabilidad cambiaria.
