Economia

Presiones fiscales y alza de costos adelantan la cuesta de enero

  • El incremento al IEPS, el ajuste salarial y el encarecimiento de insumos elevan precios y ponen en riesgo la viabilidad de pequeños negocios

Ciudad de México, 04 de enero del 2026.- La cuesta de enero se anticipó y comenzó desde el cierre de 2025, impulsada por el aumento de impuestos y el encarecimiento generalizado de los costos de producción, lo que ha provocado un impacto directo en el consumo y en la operación de los pequeños comercios, advirtió Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec).

El dirigente explicó que, aunque los ajustes de precios suelen presentarse de manera gradual en los últimos meses del año, en esta ocasión el efecto fue más abrupto debido al incremento en las tasas del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), una modificación que no se registraba desde hace más de una década.

Detalló que el IEPS normalmente se actualiza conforme a la inflación anual, con repercusiones limitadas al inicio del año; sin embargo, la concentración de ajustes fiscales generó un impacto inmediato y significativo en diversos productos de consumo masivo.

Entre los aumentos más notorios, señaló el encarecimiento de los cigarros, que registraron incrementos de hasta 17 pesos por cajetilla como resultado de una doble carga impositiva, así como el alza en las bebidas saborizadas, cuyos precios aumentaron entre uno y ocho pesos, dependiendo de su presentación.

Rivera agregó que la presión inflacionaria se ha extendido a productos básicos como tortillas, pan, lácteos y embutidos, lo que ha reducido el margen de maniobra tanto de los consumidores como de los pequeños establecimientos.

Recordó que la Anpec había alertado sobre el efecto en cadena que provocaría el aumento de tasas y la incorporación de nuevos gravámenes, particularmente sobre productos no calóricos. En este escenario, advirtió que numerosos negocios del sector alimentario, como fondas, restaurantes y cremerías, podrían enfrentar dificultades para sostener su operación durante los primeros meses del año.

A este panorama se suman otros factores estructurales, como el incremento de 13 por ciento al salario mínimo, el aumento en los costos de la energía y el transporte, así como la extorsión que padecen diversos comercios, elementos que han elevado de manera significativa los costos de producción y distribución.

“El mercado responde a la lógica de la oferta y la demanda, no a calendarios”, subrayó el dirigente, al señalar que trasladar los costos es, en muchos casos, la única alternativa para evitar el desabasto.

Finalmente, Rivera apuntó que la incertidumbre en torno a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) añade un factor de presión adicional que podría afectar el desempeño del mercado interno en el corto plazo.

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