Advierten sobre riesgos en jóvenes de trastornos alimentarios y de imagen corporal
- La ortorexia y la vigorexia pueden afectar la salud; la exposición constante a modelos idealizados en redes sociales puede favorecer estas conductas.
- El Instituto exhorta a las personas derechohabientes a acudir a su clínica de adscripción ante señales de alerta para recibir atención especializada.
Ciudad de México, 22 de octubre de 2026.- El Gobierno del Estado de México, encabezado por la Maestra Delfina Gómez Álvarez, a través del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMYM), advierte sobre los riesgos de la ortorexia y la vigorexia, trastornos relacionados con la conducta alimentaria y la imagen corporal que afectan la salud física y mental.
Ana Isabel Mercado Bernal, psicóloga de la Clínica de Consulta Externa Lázaro Cárdenas del ISSEMYM, señaló que estos trastornos han cobrado mayor relevancia entre adolescentes y jóvenes, debido a la exposición constante en redes sociales a modelos idealizados de alimentación y apariencia física.
Explicó que la ortorexia se caracteriza por una preocupación obsesiva por consumir únicamente alimentos considerados saludables, sin la orientación de un profesional de la salud. En tanto, la vigorexia se asocia con una percepción distorsionada de la imagen corporal y una preocupación excesiva por incrementar la masa muscular.
De acuerdo con la última Encuesta Nacional de Salud y Nutrición del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y la Secretaría de Salud de México, el riesgo alto de trastornos de la conducta alimentaria (TCA) se ubica en 1.6 por ciento de la población adolescente en México, aproximadamente un millón 800 mil jóvenes, principalmente en zonas urbanas y en la región centro del país. Se calcula que menos de 180 mil reciben tratamiento especializado de forma oportuna, es decir, aproximadamente el 10 por ciento.
Entre las manifestaciones de la ortorexia destacan las restricciones excesivas que llevan a eliminar grupos completos de alimentos, la culpa o angustia al romper las propias reglas alimentarias y el aislamiento social para evitar comer fuera de casa o con otras personas. La vigorexia, por su parte, se caracteriza por la insatisfacción corporal persistente, el ejercicio excesivo y el uso indiscriminado de suplementos alimenticios sin supervisión médica.
La especialista señaló que ambas pueden coexistir con depresión, ansiedad, pensamientos obsesivos o conductas compulsivas, por lo que requieren atención integral, apoyo familiar y tratamiento médico, psicológico, psiquiátrico y nutricional, según las necesidades de cada paciente. Su detección temprana contribuye a prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida.
El Instituto, organismo sectorizado a la Oficialía Mayor, exhorta a las personas derechohabientes a acudir a su clínica de adscripción ante cualquier señal de alerta para recibir atención especializada. También pone a disposición el sitio www.issemym.gob.mx, donde pueden consultar la ubicación de las unidades médicas, conocer sus horarios de atención o agendar una cita médica electrónica.
Con “El Poder de Servir”, el Gobierno del Estado de México reafirma su compromiso con el cuidado de la salud y el bienestar de las personas derechohabientes y de la población en general.
Texto y Fotografías: Gobierno del Estado de México
