Ecologia

Adiós a la leña en los hogares o el gas LP para cocinar

Habitantes de la delegación Xochimilco aprendieron a construir estufas y hornos ahorradores de leña.

Un aroma dulce se mezcla con olor a maíz, carne y condimentos. Se trata de la cocina de la familia Rosa Hernández, cuyos integrantes preparan, en hornos ahorradores de leña, pan de elote, zacahuil y tlacoyos.

Fermín Rosa Hernández fue uno de los 16 habitantes de la comunidad Santiago Tepalcatlalpan de la delegación Xochimilco, en la Ciudad de México, en tomar el taller de hornos y estufas ahorradoras de leña, con apoyo de la Comisión Nacional Forestal (Conafor).

Este tipo de estufas y hornos forman parte del grupo de instrumentos llamados ecotecnias, los cuales consisten en el uso, construcción y mantenimiento de tecnologías que mejoran las condiciones de vida de los habitantes de las zonas forestales y contribuyen a la preservación de los bosques y selvas.

Fermín asegura que los beneficios económicos, ecológicos y de salud que se obtienen al utilizar las estufas y hornos ahorradores, fueron las principales motivaciones que tuvo para tomar el taller.

«Nos entusiasmó mucho lo que aprendimos, lo que hizo que se extendiera de 33 a 55 horas y nos diera tiempo para construir tres hornos de tambor, tres estufas tipo Lorena y una estufa rusa», relató Rosa Hernández, quien señaló que al utilizar estas ecotecnias ha dejado de consumir gas LP.

El taller fue impartido entre julio y agosto de 2017, luego de que el grupo de comuneros participara en la convocatoria para la asignación de apoyos del Programa Nacional Forestal (Pronafor) de la Conafor.

El núcleo beneficiario aprendió sobre los materiales utilizados para la construcción, el método para cimentar, así como el diseño y estructura.

Esta ecotecnia evita el uso de leña en los hogares, esto reduce el consumo del recurso forestal y evita que los miembros de las familias se expongan al humo.

«Vecinos de la comunidad me invitaron a tomar el taller y a unirme al grupo de comuneros que resultó beneficiado. Me siento satisfecho de haber aceptado, ya que gastábamos mucha leña y no era tan viable usarla, porque no la tenía cerca, había que acarrearla», compartió Fermín Rosa.

Manos a la obra

Para la construcción de las estufas y hornos primero se realizan pruebas de consistencia y resistencia con la tierra de la localidad, para identificar las cantidades de arena, arcilla y agua que requiere la mezcla.

El lugar elegido debe estar protegido de la lluvia y el sol.

Se lleva a cabo la selección, limpieza y nivelación del sitio y se erige una base de tabique rojo para que funcione como estructura.

Para la construcción del horno se prepara e instala un tambo metálico de 200 litros que se convierte en cámara de cocción. En el caso de la estufa se construye una cámara de tabique con entrada de leña, un fogón principal, una hornilla secundaria y una terciaria, unidos por un conducto de calor y humo.

Ambas ecotecnias poseen una chimenea para la salida del humo, el cual permite el aprovechamiento del aire caliente y dispersa el humo al exterior de la cocina.

La estructura del horno y la estufa se recubren con una capa de barro que permite sellar las paredes y evitar pérdidas de calor. El terminado de este recubrimiento incluye la impermeabilización con una mezcla de baba nopal, cal, cemento blanco, agua, sal gruesa y colorante.

Para el mantenimiento y cuidado del horno y estufa se requiere el resanado de grietas, la aplicación de impermeabilizante posterior al resanado y la extracción de ceniza, como prácticas habituales para el óptimo aprovechamiento de estas ecotecnias.

Luego de tomar el taller, los beneficiarios se sienten aptos para transmitir los conocimientos adquiridos y mejorar las condiciones de vida de su comunidad.

Con información de: https://www.gob.mx/semarnat
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