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ACERVO | Pedro Luis Noble Monterrubio | *La legalidad y la economía en el ideario juarista*

Este día se conmemora el 213 aniversario del natalicio del presidente Benito Pablo Juárez García. Mexicano visionario, precursor de acciones de Estado que se adoptaron en diversas naciones, muchas ellas vigentes a nuestros días; y fundamentalmente, un hombre que a partir de su liderazgo transformó la vida política y social del México de su época.

En 1831 se recibió como abogado. Después de ocupar diversos cargos en los tres poderes, en 1858 ascendió a la presidencia de la república, desempeñándose de forma itinerante por varios periodos, hasta su muerte el 18 de julio de 1872. Estos mandatos tuvieron entre sí, la imposición del imperio de Maximiliano en 1864.

En el Gobierno del Presidente Juárez se diseñó una política económica siguiendo el modelo de la aplicada en los países más desarrollados en esa época incluyendo inversión extranjera. El presidente Ignacio Comonfort había promulgado la Constitución de 1857 con principios liberales y eso motivó el establecimiento de directrices sociales, económicas y políticas que buscaban el crecimiento económico.

El mismo espíritu liberal se plasmó en las Leyes de Reforma y otros decretos tanto legislativos como administrativos.

Con esos instrumentos jurídicos la hacienda pública empezó a ser el pilar de la economía y de las finanzas públicas en nuestro país.

En las décadas de los 60’s y 70’s del sigo XIX empezaron a florecer las industrias minera y textil y la agricultura en latifundios.

La política liberal dio cauce a una relativa paz social que permitió a México dar los primero pasos a la modernidad adoptando el sistema capitalista de América del norte y de Europa central.

Prueba de ello es que en la década de 1860 los capitales mercantiles, bancarios, industriales y agro-ganaderos fueron en auge aunque principalmente en el norte y oriente del territorio nacional.

Juárez creyó que la estabilidad política del país,  solo podría lograrse mediante la adopción de una forma constitucional de gobierno basada en el federalismo, en la industria y en el fortalecimiento de la actividad económica dentro de la seguridad jurídica de libertades y garantías que habían sido consagradas en la Constitución de 1857.

Esa visión e ideario de libertades, de austeridad, de transparencia, de competencia económica, de certidumbre, de legalidad y de respeto al pacto federal en la vida republicana está vigente.

El ideario juarista es referente para México del siglo XXI, para la democracia, para la justicia y para la economía mexicana.

Como presidente liberal promovió los valores del respeto al derecho ajeno, la tolerancia, el diálogo abierto y el Estado de Derecho.

“La autoridad no es mi patrimonio, sino un depósito que la nación me ha confiado muy especialmente para sostener su independencia y su honor.” Benito Pablo Juárez García, Benemérito de las Américas.

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