Iberoamérica reivindica el multilateralismo y rechaza medidas coercitivas
- La Declaración de Madrid establece el rechazo a medidas coercitivas contrarias al derecho internacional; cuatro naciones se desmarcaron del apartado vinculado con las restricciones que afectan el desarrollo de los Estados.
Madrid, 05 de noviembre del 2026.- La defensa del multilateralismo y el rechazo a las medidas unilaterales marcaron el cierre de la Cumbre Iberoamericana, que concluyó este jueves con la aprobación de la Declaración de Madrid, integrada por 20 puntos y respaldada por los 22 países participantes, aunque cuatro de ellos expresaron su desacuerdo con uno de sus apartados.
El documento plantea la necesidad de preservar la cooperación internacional ante un escenario de creciente unilateralismo y debilitamiento de la legalidad internacional. También establece compromisos conjuntos en materia de inteligencia artificial, atención a desastres naturales, movilidad académica y políticas de cuidados y apoyos.
Uno de los puntos centrales fue el rechazo a las medidas de coerción que limiten la capacidad de los Estados para atender sus necesidades y prioridades de desarrollo. Aunque el texto no menciona directamente a Cuba, el planteamiento fue relacionado con el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos a la isla.
Durante el encuentro, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció el endurecimiento de las restricciones económicas estadunidenses y acusó a Washington de llevar su política contra Cuba a “límites inhumanos de castigo colectivo”.
Argentina, Colombia, Costa Rica y Paraguay se desmarcaron del cuarto punto de la declaración, relacionado con el rechazo a las medidas coercitivas. Sin embargo, el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, sostuvo que estas diferencias no afectaron el consenso sobre los aspectos fundamentales del documento.
El funcionario explicó que las reservas particulares son habituales en este tipo de reuniones y subrayó que la declaración mantiene una posición clara contra cualquier medida de coerción que contravenga el derecho internacional.
La cumbre también registró diferencias ideológicas durante las intervenciones de los mandatarios. El presidente de Argentina, Javier Milei, utilizó su participación para equiparar el socialismo con el fascismo y cuestionar sus planteamientos económicos, al señalar que ambos comparten el rechazo al libre mercado y recurren a la intervención estatal.
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, respondió posteriormente que la responsabilidad de los jefes de Estado y de gobierno es contribuir a la unidad entre las naciones y que el insulto no forma parte de su concepción de la política.
Pese a estos desencuentros, el encuentro transcurrió en términos generales sin que las diferencias políticas entre los gobiernos participantes impidieran alcanzar acuerdos.
En las discusiones también se abordaron el combate al crimen organizado y la violencia. Algunos representantes de gobiernos de derecha y extrema derecha, como la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, plantearon la necesidad de aplicar medidas más severas contra la delincuencia.
Como parte de los resultados, se aprobaron cuatro instrumentos de cooperación: la Red Iberoamericana de Reducción del Riesgo de Desastres y Protección Civil, la Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial, la Carta Iberoamericana de Movilidad Académica y la Carta de Cuidados y Apoyos.
Honduras será sede de la próxima Cumbre Iberoamericana, programada para dentro de dos años, y asumió la Secretaría Pro Tempore del mecanismo.
